Juan Manuel Santos, equivalente al mismo diablo, candidato del Partido Social de la Unidad Nacional (la U), continuador de Álvaro Uribe Vélez y de su régimen narco-para-terrorista, como se esperaba le ganó en segunda vuelta al candidato del Partido Verde, el payaso ilustrado en ciencias exactas y filosofía (inflado artificialmente en “prima fase” por el poder mediático), Atanas Mockus.
Dicen que Santos logró el 69% de los votos y que Atanás logró el 27.5%.
Visto superficialmente el continuador del uribismo arrasó a Mockus y parecería que se trata de una mayoría aplastante. Así, por demás, tratan de venderla las grandes agencias des-informativas imperialistas.
Pero sucede que el 69% de Santos esta calculado sobre el 34% de los votos depositados, ya que la abstención fue del 66%. Igual al 27.5% de Mockus.
Estos resultado, bien y verazmente leídos, significan que por Juan Manuel Santo solo votó alrededor del 22 % de los/as electores/as colombianos/as y que por Atanás Mockus votó alrededor del 8 o 9% del total, puesto que también hay que restar los votos nulos Santos, por tanto, “arrasó” a Mockus exclusivamente dentro de la minoría que votó, pero la verdad es que no logró motivar a su favor ni siquiera a la cuarta parte de los/as registrados en el padrón electoral colombiano. Incluso Juntos Santos y Mockus solo sumaron alrededor del 30% de los registrados en ese padrón, mientras la abstención alcanzó el 66%.
Ilegitimidad individual y absoluta Ninguno de los dos -neoliberales y partidarios de la llamada “seguridad democrática” (con sus estilos, matices y énfasis diferenciados)- lograron atraer a las urnas a 25 millones de electores/as de ese país que optaron por no votar ni por uno ni por otro.
El Partido de “La U” de Uribe, que según su candidato ganador hizo uno de los “mejores” gobiernos de la historia colombiana, y que de acuerdo a su decir Uribe ha sido uno de sus mejores presidentes de ese país, exhibió una profunda debilidad al conseguir solo el 22% de los/as electores. Al Partido Verde de Mockus le fue todavía peor. Entre ambos sumaron algo más de 12 millones y medio de votos de un total de 37.5 millones de ciudadanos/as empadronados.
Entre la minoría votante, simpatizante de la extrema derecha, la derecha y el centro- derecha político que concurrió a las urnas, ganó el mas derechista, el más guerrerista de los dos.
Pero al mismo tiempo el supuesto triunfador quedó totalmente ilegitimado frente a la sociedad y ante la propia “democracia representativa” que dice encarnar. Como quedó también ilegitimado, en mayor grado todavía, quien todavía dice ser la alternativa dentro del sistema político decadente que impera en Colombia.
Ganó la abstención en repudio a los dos.
Ganó realmente la abstención.
Ganaron todos lo que no creen en esa falsa democracia.
Ganó la insurgencia armada.
Ganó la oposición radical no armada.
Ganaron los movimientos sociales contestatarios.
Ganaron los pueblos originarios y los desplazados por la guerra sucia.
Solo que se trata de una victoria sin representación institucional, de un triunfo extra-institucional dentro de un proceso inconcluso. Una victoria que más allá de las inhibiciones por indiferencia o apoliticidad, expresa el desarrollo progresivo de una especie de contra-poder popular enfrentado al estado de terror y a la clase dominante-gobernante oligárquica y mafiosa de ese país.
¿Creen ustedes que en tales condiciones el Diablo Santos, puede asegurar capacidad para derrotar a las FARC y al ELN y para prometer y anunciar el fin de la insurgencia?
¿Puede un Presidente tan ilegitimo prometer lo que durante sesenta años todos sus antecesores -procedentes como él en su mayoría de la rancia oligarquía colombiana subordinada a EEUUU- han prometido sin lograrlo?
Estos resultados electorales muestran precisamente las profundas raíces sociales del conflicto armado en Colombia, la enorme base popular divorciada del sistema dominante dentro de esa sociedad y la imposibilidad del éxito militar de un poder oligárquico-mafioso cada vez mas ilegitimo, desgastado y anti-nacional.
Muestran claramente hasta donde ha llegado el descrédito de sus protagonistas y beneficiarios, enmascarados con continuas avalanchas de mentiras mediáticas destinadas a justificar el negocio de la guerra sucia tutelada por EEUU, cada vez más dependiente de su flujo de armamentos y de su intervención directa.
Quienes carecen de fuerza política en el seno del pueblo Colombiano, mal pueden garantizar en tales circunstancias su victoria por la vía militar.
Con fanfarronería no se ganan ni guerras ni las elecciones. Santos no ganó porque no es Santo sino Diablo y porque realmente fue derrotado por los tantos/as que votaron por ninguno, porque fue minimizado e ilegitimado por los que ante la falta de opción alternativa decidieron enfrentar el oro corruptor y el terror alejándose de las urnas.
Uribe y Santos, sus padrinos Bush y Obama, siguen en el gobierno sin haber ganado. En verdad fueron parcialmente derrotados y le esperan derrotas mayores, en un continente que ha dicho basta y ha comenzado a andar.
Derrotas mayores relacionadas con el proceso de conversión de la resistencia y el contra-poder en desarrollo en poder hegemónico, en nueva institucionalidad, en nuevo Estado y nuevo gobierno. En esas cuatro cosas mezcladas, sin rangos ni jerarquías definidas en el tiempo, impulsadas por las más variadas formas de lucha, por sus ricas combinaciones, por la infinita creatividad de un pueblo que ha sabido sobrevivir, resistir, desplegar heroísmo y crear fuerzas transformadoras en condiciones de sometimiento y crueldad realmente excepcionales y horrendas.
Las victorias pírricas son realmente reveces y ésta ha sido una victoria pírrica de los Santos, los Varitos, los halcones y sus demonios. Si algo de vergüenza tuvieran deberían guardar silencio frente a su ridículo 22 por ciento y dejar de fanfarronear y amenazar. Pero eso sería pedirle mangos a la guazábara.
Asi se siguen manifestando quienes de una u otra forma, de acuerdo a su realidad concreta, han venido construyendo espacios colectivos de poder popular y han trabajado en conjunto con la confederacion para la edificacion de una nueva sociedad.
A LA CONFEDERACION DE CONCEJOS COMUNALES JOSE LEONARDO CHIRINOS SIERRA DE SAN LUIS.
COMUNIDAD EN GENERAL
Por este medio, queremos hacer público nuestro agradecimiento infinito a la Confederación de Consejos Comunales José Leonardo Chirinos. No es nuestra intención enumerar todas la vivencias y, sobretodo, los aprendizajes que como personas y como colectivo hemos adquirido de su alto nivel organizativo, su enorme disciplina revolucionaria y la profundidad de su discurso político. En su trabajo por la conservación del patrimonio cultural del pueblo, los avances en materia de agroecología y su hermosamente revolucionario sistema de trueke, la Confederación avanza día a día en la construcción de un estado comunal en donde será el pueblo organizado – y ningún otro - el creador de otras formas de hacer historia, de relacionarse, de producir, de intercambiar y de vivir con los demás seres de la naturaleza.
Marchando a su lado junto con otros colectivos sociales el pasado 9 de mayo en Las Macanillas, en vísperas del aniversario del levantamiento de José Leonardo Chirinos, fuimos recibidos en la Plaza histórica con pedradas y amenazas por algunas personas, quienes evidentemente no quieren, o no conciben, o no les conviene, la organización popular sincera, irreverente y antirreformista. Su odio y su violencia se cobraron a un niño herido, y por su ensañamiento y el calibre de las piedras arrojadas podría haber sido mucho peor. Estas personas se dicen socialistas y ¿dónde esta el amor, el debate político sin piedra en mano? exigimos entonces que se respete a la Confederación y a todas las organizaciones sociales del país que la apoyamos como camaradas y como soldados y soldadas de esta revolución cuyo líder es uno solo:el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías. Es nuestro Comandante quien nos llama todo el tiempo a la paz y a la unidad de los revolucionarios. También nos exige que como pueblo tengamos la capacidad y la madurez política de organizarnos en torno a la producción y la cultura, más allá de las coyunturas políticas nacionales, regionales y locales. Es hora que le hagamos caso, y la Confederación de Consejos Comunales José Leonardo Chirinos es un ejemplo de ello.
Escuela Popular Itinerante Cimarrón
Maracaibo 24 de mayo 2010
¡Patria socialista o muerte, Venceremos!
¡Que viva el Jirahara, Que viva el cimarron!
CONFEDERACION DE CONSEJOS COMUNALES JOSE LEONARDO CHIRINO
RECUPERANDO LA MEMORIA COLECTIVA DE NUESTRA HISTORIA
En las memorias del tiempo, un tiempo que se nos antoja huraño y lejano, se recobran los sentidos, aparecen en los genes la sangre de quienes ofrendaron su vida y su sangre y envilecieron al tirano en una aciaga etapa de nuestra historia.
Comuneros, indigenas, esclavos, negros y mulatos, a lo largo y ancho del territorio del Abya yala nos brindaron sus gritos libertarios; y ahora, despues de tantos años, todos y cada uno de ellos recobra vida y se levanta...
Ya no es lejana la memoria, se hace presente y nuestramerica recobra el tiempo perdido por la segunda y definitiva independencia.
Eduardo Galeno nos inserta en el Cuzco, la ciudad sagrada de los Incas; Micaela Bastidas y Jose Gabriel Condorcanqui Noguera (TUPAC AMARU II) Brindan su grito de rebeldia como lo hiciera Jose Leonardo Chirino por estas tierras y los comuneros por los andes de la gran Colombia.
Vaya pues un homenaje a quienes han brindado y señalado con su sangre y su ejemplo los caminos de libertad; a los miles de amarus, a las miles de Micaelas, de Zambos y de comuneros y comuneras.
MEMORIAS DEL FUEGO
LAS CARAS Y LAS MASCARAS
1781
Cuzco
El centro de la tierra,
la casa de los dioses
El Cuzco, la ciudad sagrada, está queriendo volver a ser. Las negras piedras de los tiempos antiguos, muy apretadas entre sí, muy amándose, vencedoras de las furias de la tierra y de los hombres, andan queriendo sacudirse de encima a las iglesias y palacios que las aplastan.
Micaela Bastidas contempla el Cuzco y se muerde los labios. La mujer de Túpac Amaru contempla el centro de la tierra, el lugar elegido por los dioses, desde la cumbre de un monte. Ahicito espera la que fuera capital de los incas, color de barro y humo, tan a mano que se podría tocarla.
Mil veces ha insistido, en vano, Micaela. El nuevo Inca no se decide a atacar. Túpac Amaru, el hijo del Sol, no quiere matar indios. Túpac Amaru, encarnación del fundador de toda vida, viva promesa de la resurrección, no puede matar indios. Y son indios, al mando del cacique Pumacahua, quienes defienden este bastión español.
Mil veces ha insistido y mil veces insiste Micaela y Túpac calla. Y ella sabe que habrá tragedia en la Plaza de los Llantos y sabe que ella llegará, de todas maneras, hasta el final.
Cuzco
De polvo y pena son los caminos del Perú
Atravesados de balazos, los unos sentados y los otros tendidos, aún se defendían y nos ofendían tirándonos muchas piedras... Laderas de las sierras, campos de cadáveres: entre los muertos y las lanzas y las banderas rotas, los vencedores recogen una que otra carabina.
Túpac Amaru no entra en la ciudad sagrada a paso vencedor, delante de sus tropas tumultuosas. Entra en el Cuzco a lomo de mula, cargado de cadenas que se arrastran sobre el empedrado. Entre dos filas de soldados, marcha a la prisión. Repican, frenéticas, las campanas de las iglesias.
Túpac Amaru había escapado nadando a través del río Combapata y lo sorprendió la emboscada en el pueblo de Langui. Lo vendió uno de sus capitanes, Francisco Santa Cruz, que era también su compadre.
El traidor no busca una soga para ahorcarse. Cobra dos mil pesos y recibe un título de nobleza.
(183 y 344)
1781
Cuzco
Auto sacramental en la cámara de torturas
Atado al potro del suplicio, yace desnudo, ensangrentado, Túpac Amaru. La cámara de torturas de la cárcel del Cuzco es penumbrosa y de techo bajo. Un chorro de luz cae sobre el jefe rebelde, luz violenta, golpeadora. José Antonio de Areche luce ruluda peluca y uniforme militar de gala. Areche, representante del rey de España, comandante general del ejército y juez supremo, está sentado junto a la manivela. Cuando la hace girar, una nueva vuelta de cuerda atormenta los brazos y las piernas de Túpac Amaru y se escuchan entonces gemidos ahogados.
Areche.—¡Ah rey de reyes, reyecillo vendido a precio vil! ¡Don José I, agente a sueldo de la corona inglesa! El dinero desposa a la ambición de poder. ¿A quién sorprende la boda? Es costumbre... Armas británicas, dinero británico. ¿Por qué no lo niegas, eh? Pobre diablo. (Se levanta y acaricia la cabeza de Túpac Amaru.) Los herejes luteranos han echado polvo a sus ojos y oscuro velo a su entendimiento. Pobre diablo. José Gabriel Túpac Amaru, dueño absoluto y natural de estos dominios... ¡Don José I, monarca del Nuevo Mundo! (Despliega un pergamino y lee en voz alta.) «Don José I, por la gracia de Dios, Inca, Rey del Perú, Santa Fe, Quito, Chile, Buenos Aires y continentes de los mares del sud, duque de la Superlativa, Señor de los Césares y Amazonas, con dominio en el gran Paitití, Comisario distribuidor de la piedad divina...» (Se vuelve, súbito, hacia Túpac Amaru.) ¡Niégalo! Hemos encontrado esta proclama en tus bolsillos... Prometías la libertad... Los herejes te han enseñado las malas artes del contrabando. ¡Envuelta en la bandera de la libertad, traías la más cruel de las tiranías! (Camina alrededor del cuerpo atado al potro.) «Nos tratan como a perros», decías. «Nos sacan el pellejo», decías. Pero, ¿acaso alguna vez han pagado tributo, tú y los tuyos? Disfrutabas del privilegio de usar armas y andar de a caballo. ¡Siempre fuiste tratado como cristiano de linaje limpio de sangre! Te dimos vida de blanco y predicaste el odio de razas. Nosotros, tus odiados españoles, te hemos enseñado a hablar. ¿Y qué dijiste? «¡Revolución!». Te hemos enseñado a escribir, ¿y qué escribiste? «¡Guerra!». (Se sienta. Da la espalda a Túpac Amaru y cruza las piernas.) Has asolado el Perú. Crímenes, incendios, robos, sacrilegios... Tú y tus secuaces terroristas habéis traído el infierno a estas provincias. ¿Que los españoles dejan a los indios lamiendo tierra? Ya he ordenado que acaben las ventas obligatorias y se abran los obrajes y se pague lo justo. He suprimido los diezmos y las aduanas... ¿Por qué seguiste la guerra, si se ha restablecido el buen trato? ¿Cuántos miles de muertos has causado, farsante emperador? ¿En cuánto dolor has puesto las tierras invadidas? (Se levanta y se inclina sobre Túpac Amaru, que no abre los ojos.) ¿Que la mita es un crimen y de cada cien indios que van a las minas vuelven veinte? Ya he dispuesto que se extinga el trabajo forzado. ¿Y acaso la aborrecida mita no fue inventada por tus antepasados los incas? Los incas... Nadie ha tenido a los indios en trato peor. Reniegas de la sangre europea que corre por tus venas, José Gabriel Condorcanqui Noguera... (Hace una pausa y habla mientras rodea el cuerpo del vencido.) Tu sentencia está lista. Yo la imaginé, la escribí, la firmé.(La mano corta el aire sobre la boca de Túpac.) Te arrastrarán al cadalso y el verdugo te cortará la lengua. Te atarán a cuatro caballos por las manos y por los pies. Serás descuartizado. (Pasa la mano sobre el torso desnudo). Arrojarán tu tronco a la hoguera en el cerro de Picchu y echarán al aire las cenizas.(Toca la cara.) Tu cabeza colgará tres días de una horca, en el pueblo de Tinta, y después quedará clavada a un palo, a la entrada del pueblo, con una corona de once puntas de fierro, por tus once títulos de emperador.(Acaricia los brazos.) Enviaremos un brazo a Tungasuca y el otro se exhibirá en la capital de Carabaya.(Y las piernas.) Una pierna al pueblo de Livitaca y la otra a Santa Rosa de Lampa. Serán arrasadas las casas que habitaste. Echaremos sal sobre tus tierras. Caerá la infamia sobre tu descendencia por los siglos de los siglos.(Enciende una vela y la empuña sobre el rostro de Túpac Amaru.) Todavía estás a tiempo. Dime: ¿Quién continúa la rebelión que has iniciado? ¿Quiénes son tus cómplices?(Zalamero.) Estás a tiempo. Te ofrezco la horca. Estás a tiempo de evitarte tanta humillación y sufrimiento. Dame nombres. Dime.(Acerca la oreja.) ¡Tú eres tu verdugo, indio carnicero!(Nuevamente endulza el tono.) Cortaremos la lengua de tu hijo Hipólito. Cortaremos la lengua a Micaela, tu mujer, y le daremos garrote vil... No te arrepientas, pero sálvala. A ella. Salva a tu mujer de una muerte infame.(Se aproxima. Espera.) ¡Sabe Dios los crímenes que arrastras!(Hace girar violentamente la rueda del tormento y se escucha un quejido atroz.) ¡No vas a disculparte con silencios ante el tribunal del Altísimo, indio soberbio!(Con lástima.) ¡Ah! Me entristece que haya un alma que quiera irse así a la eterna condenación... (Furioso.) ¡Por última vez! ¿Quiénes son tus cómplices?
Túpac Amaru (Alzando a duras penas la cabeza, abre los ojos y habla por fin).—Aquí no hay más cómplices que tú y yo. Tú por opresor, y yo por libertador, merecemos la muerte.
1781
Cuzco
Micaela
En esta guerra, que ha hecho crujir la tierra con dolores de parto, Micaela Bastidas no ha tenido descanso ni consuelo. Esta mujer de cuello de pájaro recorría las comarcas haciendo más gente y enviaba al frente nuevas huestes y escasos fusiles, el largavistas que alguien había pedido, hojas de coca y choclos maduros. Galopaban los caballos, incesantes, llevando y trayendo a través de la serranía sus órdenes, salvoconductos, informes y cartas. Numerosos mensajes envió a Túpac Amaru urgiéndolo a lanzar sus tropas sobre el Cuzco de una buena vez, antes de que los españoles fortalecieran las defensas y se dispersaran, desalentados, los rebeldes. Chepe,escribía, Chepe, mi muy querido: Bastantes advertencias te di...
Tirada de la cola de un caballo, entra Micaela en la Plaza Mayor del Cuzco, que los indios llaman Plaza de los Llantos. Ella viene dentro de una bolsa de cuero, de esas que cargan yerba del Paraguay. Los caballos arrastran también, rumbo al cadalso, a Túpac Amaru y a Hipólito, el hijo de ambos. Otro hijo, Fernando, mira.
1781
Cuzco
Sagrada lluvia
El niño quiere volver la cabeza, pero los soldados le obligan a mirar. Fernando ve cómo el verdugo arranca la lengua de su hermano Hipólito y lo empuja desde la escalera de la horca. El verdugo cuelga también a dos de los tíos de Fernando y después al esclavo Antonio Oblitas, que había pintado el retrato de Túpac Amaru, y a golpes de hacha lo corta en pedazos; y Fernando ve. Con cadenas en las manos y grillos en los pies, entre dos soldados que le obligan a mirar, Fernando ve al verdugo aplicando garrote vil a Tomasa Condemaita, cacica de Acos, cuyo batallón de mujeres ha propinado tremenda paliza al ejército español. Entonces sube al tablado Micaela Bastidas y Fernando ve menos. Se le nublan los ojos mientras el verdugo busca la lengua de Micaela, y una cortina de lágrimas tapa los ojos del niño cuando sientan a su madre para culminar el suplicio: el torno no consigue ahogar el fino cuello y es preciso que echándole lazos al pescuezo, tirando de una y otra parte y dándole patadas en el estómago y pechos, la acaben de matar.
Ya no ve nada, ya no oye nada Fernando, el que hace nueve años nació de Micaela. No ve que ahora traen a su padre, a Túpac Amaru, y lo atan a las cinchas de cuatro caballos, de pies y de manos, cara al cielo. Los jinetes clavan las espuelas hacia los cuatro puntos cardinales, pero Túpac Amaru no se parte. Lo tienen en el aire, parece una araña; las espuelas desgarran los vientres de los caballos, que se alzan en dos patas y embisten con todas sus fuerzas, pero Túpac Amaru no se parte.
Es tiempo de larga sequía en el valle del Cuzco. Al mediodía en punto, mientras pujan los caballos y Túpac Amaru no se parte, una violenta catarata se descarga de golpe desde el cielo: cae la lluvia a garrotazos, como si Dios o el Sol o alguien hubiera decidido que este momento bien vale una lluvia de ésas que dejan ciego al mundo.
Otras voces se suman a la denuncia nacional sobre los procesos divisionistas y contrarrevolucionarios que acontecen en contra del pueblo organizado en la sierra de San Luis y en contra de los procesos de construccion de poder popular.
Es asi como la unidad del pueblo comienza a hacer frente a las agresiones y se empieza a manifestar el proceso nacional de construccion de politicas unitarias en medio de la diversidad para la necesaria y definitiva liberacion y las rutas en el quehacer de la construccion del socialismo.
Las denuncias han sido puestas de manifiesto en algunas paginas web, tales como indymedia y anmcla (cuyos enlaces se encuentran en este blog) y en otros medios informativos comprometidos con el proceso revolucionario y con el pueblo organizado.
Asi mismo nos llegan las impresiones de quienes participaron en el encuentro nacional y se suman desde sus colectividades e individualidades a la construccion de la nueva sociedad.
A 215 años de la insurrección de esclavos en la Sierra de Falcón, el Poder del Pueblo sigue avanzando
Impresiones sobre el encuentro de macanillas
“Dice mi pueblo que puede leer en su mano (…) el destino, y que no hay adivino ni rey, que le pueda marcar el camino que va a recorrer”.
Alfredo Zitarrosa
Es difícil describir lo que significa caminar por lugares donde otros y otras han transitado y han dado la vida en la lucha por la existencia y por la dignidad. Caminar la Sierra de Falcón es tener presente en la memoria de dónde venimos como pueblo, desde cuándo se gestan nuestras luchas. Cuáles han sido y siguen siendo los territorios en resistencia, y es desde esos lugares donde emerge la certeza de otra forma posible de mundo. En Venezuela, en nuestra América y en el mundo, afortunadamente las trazas de lucha, de posibilidad, de emancipación son numerosas, son diversas.
El fin de semana en Macanillas distintos colectivos, comunas en construcción y movimientos populares, tuvimos la oportunidad de vernos como cada año, en un encuentro de procesos, de los distintos y distintas que nos juntamos para luchar contra lo antagónico, que es el sistema capitalista, el neoliberalismo, el imperialismo, la opresión y la discriminación en todas sus formas. Distintas expresiones de poder popular nos encontramos para seguir debatiendo y cimentando la unidad del pueblo, que creemos es la única manera de construir la revolución bolivariana, de avanzar hacia el socialismo nuestro.
Desde el viernes comenzamos a llegar con nuestras experiencias en la espalda, con cuatros y tambores, con semillas, con alegría, con espíritu de lucha, y bajo la mirada del Zambo Chirinos, que se erige presencia a lo ancho y largo de la sierra; con la compañía de los y las camaradas que empuñaron su fusil hace décadas, y cuyo combate no es olvido.
El sábado 08, los truekeros y truekeras tuvieron la oportunidad de juntarse a debatir, preparar el próximo encuentro nacional que será en Barlovento (10 al 12 de junio), y dibujar perspectivas. Otros y otras, aprovechamos para fortalecer la articulación territorial, sentándonos las comunas en construcción y otras experiencias organizativas en un espacio de la región centro-occidental-llanera, en donde, además de socializar lo que cada espacio territorial viene haciendo y avanzando en el ejercicio del poder popular, se definieron líneas de acción y continuidad en cuanto a los espacios de formación, la sistematización de materiales, y el intercambio de experiencia. Con el compromiso de seguirnos encontrando como eje, y de seguir avanzando a través de planes y luchas conjuntas, desde el apoyo mutuo y el reconocimiento como pueblo.
También, se participó en talleres de artesanía, de guerrilla comunicacional, compartimos música y tambores, y por supuesto, la comida, en el marco de un ejercicio de autogestión de los compañeros y compañeras de la Confederación de Consejos Comunales José Leonardo Chirino.
El domingo, iniciamos un recorrido por lugares emblemáticos de la sierra, en una marcha de saludo por distintos lugares, Guayapa, Curimagua, rumbo a Macanillas, a la Plaza José Leonardo Chirino. Sin embargo, nuestro andar se vio detenido por las contradicciones y ataques producto del divisionismo, y de intereses que históricamente se han aliado para fracturar al pueblo, para debilitar la organización.
Sin ahondar en detalles (revisar el comunicado emitido), un sector que desconoce la histórica organización del pueblo de la Sierra, intentó detener la marcha, sin mediar palabras, con una lluvia de piedras, dejando a tres heridos, entre ellos, un niño. Quienes estábamos allí, entendemos que ese ataque forma parte de las contradicciones y complejidades de lo que implica construir el poder popular desde lo comunal, pero no por eso debe ser “normal” o “natural” la agresión y el ataque; repudiamos las acciones violentas que causan provocación y agresión entre el seno del pueblo. Más, cuando son producto de prácticas clientelares, verticalistas, de quienes piensan que la construcción y ejercicio del poder popular pueden ser recetas técnico-burocráticas y no procesos que deben apuntar hacia la emancipación.
En tal sentido rechazamos contundentemente toda práctica (a todas luces contrarrevolucionaria) que conlleve a confrontaciones entre el pueblo; por lo tanto señalamos las políticas institucionales promovidas desde sectores de poder en el estado, que reproducen lógicas de dominación imperialista, antagónicas a las banderas de lucha histórica de nuestro pueblo y que en los últimos años hemos enarbolado en todos los frentes de batalla política, en las calles el 27 de febrero de 1.989 contra el modelo neoliberal, y en las calles el 13 de abril de 2.002 contra el intervencionismo yanqui, ratificando nuestro ideario emancipador, rebelde e insurgente, en este año bicentenario.
Este incidente no detuvo la marcha, y continuamos con las actividades, discutiendo desde los distintos movimientos y colectivos presentes cómo venimos tributando desde nuestras prácticas a la unidad del pueblo, en el marco de la construcción del Estado Comunal, como vía fundamental hacía la construcción de nuestro Socialismo.
Sin lugar a dudas, la cita anual en la Sierra es producto y reflejo de los esfuerzos del pueblo en construir su camino de liberación y revolución, desde los llamados de unidad, desde la firmeza que dan la lucha y la dignidad. Nos fuimos con la ayuda de El Arriero (el transporte comunal) con la certeza cada vez más firme de que nuestro camino indoblegable es el de fortalecernos desde la organización popular para poder avanzar; que nuestro camino, el que rescatamos día a día, de: ¡PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE! está atravesado por las gestas históricas constituyentes de nuestro movimiento popular de ayer, que es el mismo que hoy batalla en montañas, barrios, caseríos, costas y selvas.
Alexandra Martínez
RED NACIONAL DE COMUNEROS
CONFEDERACION DE CONSEJOS COMUNALES JOSE LEONARDO CHIRINO
En abril de 2002, durante el golpe de estado fraguado en contra del presidente Chavez para socavar el proceso revolucionario en Venezuela, algunos actores politicos dieron muestra de la magnitud del compromiso que tenian con el pueblo; otros, por el contrario, demostraron cuan poco les importa y por lo tanto no dudaron en reconocer el ilegitimo gobierno impuesto desde norteamerica y perpetrado por los sectores reaccionarios de la sociedad venezolana. Reconocer un ilegitimo gobierno y sumarse a el implica en la practica, traicionar a un pueblo que ofrendo desde la practica electoral un voto de confianza en quienes se encontraban, por lo menos en teoria, cerca del comandante Chavez. Es asi como el pueblo del estado Falcon, se vio traicionado por quienes detentaban (y aun detentan) el poder ejecutivo en nombre de la revolucion, quienes controlaban y aun controlan el poder economico y la maquinaria electoral para sostenerse en el poder.
En abril de 2002, estos seres demostraron la facilidad con la que pueden vender un proceso por mantener las prebendas que significa la magistratura de un estado como el de Falcon.
Es asi, que no nos debe parecer extraña la forma en que es agredido el poder popular falconiano, no nos debe resultar extraña la forma maniquea con la que se entrelazan vinculos institucionales con sectores violentos que buscan frenar los avances del pueblo organizado.
El video de la traicion, nos debe dejar claras preocupaciones sobre quienes estan al frente de los destinos de la revolucion en el estado Falcon..