jueves, 1 de noviembre de 2018

LA ECONOMíA POLÍTICA DE LAS COMUNAS

 27/10/2018
Ponencia presentada en el Seminario Poder Popular y Política Económica
Por: Atenea Jiménez Lemon

Nota: Las breves lineas que se exponen a continuación son fruto de la praxis  en la conformación de comunas, consejos comunales, consejos campesinos, consejos de trabajadores, desde la Red Nacional de Comuneras y Comuneros.

El modo de producción comunal persigue el bien común, mientras el capitalismo tiene como fin la acumulación de riquezas en pocas manos, y el socialismo burocrático, la centralización para "redistribuir" los excedentes, con todas las desviaciones que en la realidad concreta se han experimentado. En el socialismo desde abajo, desde las comunas y en general desde los consejos, la producción social se plantea con estructuras y funcionamiento cuya prioridad es el ser humano (todo lo viviente) y no el capital, los excedentes se distribuyen socialmente, la clave de la toparquía esta en la democracia directa, en la forma como se decide el destino del fruto del trabajo, la manera en que nos organizamos para “producir y reproducir la vida”, la “forma al fin descubierta de gobierno de los trabajadores” (Marx dixit).

Algunos elementos centrales de la economía política de las comunas:

1.- Propiedad de los medios de producción: en este modo de producción, planteamos que predomine la propiedad social directa comunal, coexistiendo con otros tipos de propiedad, reconociendo a la propiedad privada e incorporando a todos los medianos y pequeños dueños de medio de producción a la comuna, creando alianzas con empresas de propiedad social mixtas donde participen campesinos, trabajadores, pescadores, pequeños y medianos propietarios, con las empresas autogestionadas por trabajadores y con empresas estatales.
Las relaciones sociales que se dan en los medios de producción comunal están caracterizadas por la cooperación y no por la competencia, por la ayuda mutua, por el intercambio de saberes y la promoción del desarrollo de las potencialidades humanas, para aportar en una nueva racionalidad y espiritualidad del trabajador que trascienda al  sujeto mismo como mercancía, el endiosamiento de los productos del trabajo humano y el mercado como "ordenador" de la vida. En el entendido que cada comunero es un trabajador y que cada trabajador debe ser progresivamente un comunero, una comunera.

En Venezuela tenemos propiedad comunal de tierras con vocación agrícola, empresas, maquinaria, transportes comunales, bancos comunales, pero también aportan a la comuna, los campesinos que son dueños de sus tierras y de maquinaria, productores agrícolas que tienen trabajadores también, pescadores que son pequeños propietarios, entre otros. La enseñanza de todo este tiempo es la incorporación de todas las fuerzas productivas en sus diversas formas y tipo de propiedad, para generar riqueza, porque el socialismo debe generar riqueza, atendiendo al principio “ a cada cual según su trabajo”.

2.- Producir para satisfacer necesidades y no al mercado:

“La riqueza de las sociedades en que impera el régimen capitalista de producción se nos aparece como un inmenso arsenal de mercancías” Carlos Marx.

En el capitalismo todo se vuelve mercancía, el propio trabajador es una mercancía, en la comuna se plantea producir para satisfacer las necesidades humanas, sabiendo éstas son infinitas, la clave está en consolidar un modo de producir basado en los valores de uso, armonizado con la naturaleza.

Hemos dado largos debates sobre los valores de uso y los valores de cambio, sobre la produción en función del ser humano y no del mercado que hasta impone las “necesidades”, en tal sentido las comunas se plantearon en un primer momento usar trueke y monedas comunales como ejercicio para una economía que promoviera el intercambio de bienes y servicios desde una visión anticapitalista, sin embargo, poco a poco fue dando paso a una dinámica mas ancestral que no significaba un evento de trueke, sino mas bien una manera de relacionarse  comuna a comuna permanentemente, hoy tenemos intercambio de producción y bienes desde falcón a Portuguesa, de Lara a Caracas, desde Apure a Lara, ese ejercicio se mantiene autogestionariamente y sin la participación ni apoyo del estado ni del sector privado.

En la idea de producir para satisfacer necesidades comenzamos a emprender la critica sobre el capitalismo y sus diversos mecanismos de control y reproducción del sistema, en ese sentido, se plantea que ningún comunero debe explotar a otro, la producción para satisfacer necesidades debe considerar a todo lo viviente, la madre naturaleza entra también en la nueva forma de relacionarnos. Como ejemplo tenemos el tema alimentario, en el mundo capitalista se produce para vender y enriquecerse, no para alimentar a la humanidad, en la comuna se produce para alimentarnos en el contexto de nuestra cultura, comprendiendo también que en la medida en que construimos comuna estamos construyendo una cultura.

Nadie puede pensar que la conformación de comunas es perfecta, que todo lo que hemos debatido y que acordamos como principios se cumple a cabalidad, las comunas tienen sus propios demonios también, sin embargo, hay elementos edificados que poco se han estudiado. Vale decir, en la producción campesina, las cadenas que se rompen cuando un campesino decide comprometer socialmente la producción en la comuna y no con el intermediario privado a quien tiene toda la vida vendiéndole, significa un salto enorme de siglos de opresión. Ello sintetiza producir para satisfacer necesidades.

También como principio es imprescindible satisfacer primero las necesidades de la comuna y el excedente intercambiarlo con otras comunas o colocarlo en el sistema popular distribución, rompiendo con lo que generalmente sucedía inclusive promovido por el estado, que la cosecha de maíz de un territorio nunca regresa en forma de harina procesada. También ocurre con el arroz y otros rubros.

En este orden ideas, hemos promovido la producción en comunas que antes no tenían experiencia en el área, comunas netamente urbanas que luego de un proceso de intercambio de experiencias y de lucha popular, hoy poseen tierras comunales y se encuentran produciendo. Queremos llegar hasta la planificación de la producción con alianzas entre comunas, por ejemplo, las comunas urbanas que invierten para producir con comunas que tienen tierra y experiencia.                  

3.- Relaciones sociales de producción libres de explotación. Como principio ningún comunero debe explotar a otro, planteamos la asociación de productores libres, el desarrollo de las potencialidades humanas promoviendo la vocación de los seres humanos, cuando una empresa es comunal las relaciones sociales de producción se dan bajo los principios de ayuda mutua, de intercambio de saberes, de rotación en los roles, procurando la horizontalidad en las estructuras de gestión, que todos aprendan de todo lo que se hace en la empresa, para ello se instalaron las aulas campesinas comuneras, para comunalizar el saber, para difundirlo.

En este sentido, vemos a todos los trabajadores y trabajadoras como protagonistas no solo de la empresa, de la tierra que labran, de la lancha,  de la maquinaria,  sino protagonistas del gobierno del lugar que está en edificación permanente, con todas las contradicciones que ello implica.

4.- Sistema popular de producción, procesamiento, distribución y consumo. En el capitalismo la producción y el consumo estan generalmente como procesos separados, así como la contradicción entre capital trabajo, entre la ciudad y el campo, la idea del sistema es superar esas contradicciones, es la complementariedad de los trabajadores, de los comuneros, entonces nos dedicamos a acercar, organizar y planificar cada vez mas, la producción y el consumo.
Basados en la idea de retomar el proyecto histórico truncado con la llegada de Colón en 1498, asumimos re-construirnos, decidir qué comer, cómo vestirnos, qué producir, cómo, bajo qué modo, todo ello nos llevó a repensar la comuna como sintesis del socialismo, como espacio para que construir la "nueva vida", sí en el capitalismo la sintesis o forma elemental es la mercancía, para el socialismo desde la comuna es la empresa de propiedad social la que debe constituir esa forma elemental de trascender la explotación y la apropiación capitalista de la riqueza producida por los trabajadores, la que genere productos para satisfacer necesidades humanas cada vez mas libres de dominación.

 La empresa gran comunal persigue la organización del consumo con la planificación por familia y por supuesto la producción, pero aquí hay algo nuevo que es el amarre de toda la cadena, desde la propiedad hasta el consumo, amarrando socialmente a los productores y consumidores, con la mirada puesta en aumentar la capacidad de producir, por tanto incentivar a nuevas incorporaciones de trabajadores a la producción. Por ejemplo en algunos rubros como el maíz, el café, arroz, cacao, plátanos, cocuy, miel, carnes, stevia, moringa, y productos de limpieza, se tiene desde la propiedad pasando por el procesamiento hasta el consumo.

El sistema aun incipiente genera también relaciones sociales y espirituales que van consolidando el encadenamiento productivo y el enlazamiento humano. Si la comuna tiene control de la producción en su poligonal y mas allá todas las comunas tienen el control de la distribución de aquello que producimos, entonces estaremos cada vez mas libres de especulación, de bachaqueo, de acaparamiento, para ello es necesario afinar la planificación y disponer de una plataforma logística que facilite el almacenamiento y la distribución.

5.-  La ciencia, la tecnología y el conocimiento ancestral para la producción. Comprendiendo que la dependencia del modelo hasta ahora desarrollado en Venezuela tiene que ver en buena medida con el retraso que tenemos en ciencia y tecnología, la tarea que emprendimos fue la creación de una Universidad que pueda generar un nuevo conocimiento donde los saberes ancestrales y científicos se encuentren. Hoy tenemos aulas campesinas comunales en varios estados del país, en este momento nos encontramos haciendo recorridos por precisar las aulas activas.
Es imprescindible que las comunas comiencen con mayor fuerza a procesar los alimentos por ejemplo, a incorporar procesos de industrialización con las consideraciones respectivas, la empresa comunal metalmecánica que tenia unos productos de mayor calidad que los importados, es otro ejemplo de lo que podemos hacer no solo en alimentos, en medicinas, en bienes diversos;  conocemos la experiencia de compañeros que están produciendo aceite comestible de moringa, pero también están haciendo pruebas e investigaciones para producir el aceite para motor de vehículos,  cuando bajo el absoluto desconocimiento nos dicen que no podemos producir, recordamos a un campesino de Mérida que tiene todo el conocimiento para deshidratar el plátano y lo envasa, los compas de Lara que tienen producción de Lejía, un producto de limpieza extraordinario, así podemos nombrar muchos ejemplos de lo que el pueblo está haciendo con ciencia, tecnología y conocimiento ancestral.

6.- Sistema económico-financiero comunal. La experiencia de los bancos comunales.  Nos planteamos crear verdaderos bancos, no simplemente tener una cuenta para que el gobierno deposite recursos después de aprobar las formalidades que se requieren, además de los procesos de cooptación que generalmente supone, entonces, en uno de los encuentros nacionales surgió la idea de generar un sistema económico financiero comenzando por un banco que pudiera tener todos los instrumentos que hoy usan los bancos convencionales, solo que los dueños son los comuneros y comuneras. En ese sentido, se han dado ejercicios de bancos de verdad, donde los comuneros pueden depositar sus ahorros y ya se han otorgado créditos, también vale recordar las cajas rurales que funcionaron  muy bien por Carora y fueron inicio de las comunas en Lara.

7.- El trabajo como proceso social para organizar. En estos diez años de experiencia en conformación de comunas, corredores comunales, ciudades comunales, empresas de propiedad social, valoramos en su justa dimensión el proceso social del trabajo, como proceso de vida que nos hace re-crearnos, generar  elementos para una cultura comunera que son bienes comunes inmateriales. En este recorrido aprendimos de los comuneros de la Sierra de San Luis  que “Es mejor trabajar para organizarse, que organizarse para trabajar”.

8.- Trascender la División internacional de trabajo
. Todo ello implica e indica que debemos trascender con el modo de producción basado en el rentismo petrolero y en el extractivismo, debemos construir una economía de los comuneros, de los trabajadores, en armonía con la naturaleza, preservando al planeta, que rompa con el rol que nos asignaron las grandes potencias en la división internacional del trabajo, donde nos toca cumplir la función subalterna de proveedor de materias primas, por ello creemos en un sistema de comunas, ciudades comunales, enlazamiento de todas las empresas de propiedad comunal, integración de todos los productores comprometidos socialmente, que edifique una economía desde los elementos mencionados, mas otros que seguramente se escapan y nuevos aspectos que surgen en este proceso popular constituyente permanente, derumbando la idea de la economía comunal marginal. Nuestra economía tiene la fuerza del trabajo, de quienes producimos la riqueza, entonces nuestra economía puede y debe ser grande. ¡Trabajadores del Mundo Uníos!

Bibliografia
_Marx, Carlos  El capital. Fondo de cultura económica. Edición en español (1946)
_La Toparquía Comunera, concreción de la utopía (2014). Red Nacional de Comuneras y comuneros.
_Vargas Iraida y Sanoja Mario (2015). La larga marcha hacia la sociedad comunal. Fundación editorial el perro y la rana.
_Harnecker, Marta (2009). Cuentos de Comunas (trabajo inédito).
_Confederación de consejos comunales José Leonardo Chirino. http://rednacionaldecomuneros.blogspot.com/2009/11/confederacion-de-consejos-comunales.html
_Jiménez Lemon, Atenea (2017). Construir el socialismo es avanzar hacia la comunalización. https://www.aporrea.org/ideologia/a207737.html
_jiménez Lemon, Atenea (2017). Para derrotar la guerra económica, Por qué La Comuna.  https://www.aporrea.org/contraloria/a228828.ht

lunes, 27 de agosto de 2018

Queremos a nuestras mujeres a salvo!

Nuestro país esta viviendo una situación nueva, la migración masiva, aunque tardamos en darnos cuenta y la realidad nos golpea en la cara, no hay datos confiables de la cantidad de Venezolanos y Venezolanas que emigraron por la situación critica que hemos estado experimentando en estos últimos cuatro años, sin embargo, sabemos que no tiene precedentes en la historia, pues no formaba parte de nuestros valores, mucho menos en los sectores populares. Mientras Colombia, Bolivia, Perú y Ecuador presentan indicadores históricos de migración poblacional por encima de la tierra de Bolívar, por estos lados nos acostumbramos a convivir armonicamente con diversas nacionalidades, porque culturalmente somos un pueblo hospitalario, amable y amistoso.

Desde hace unos años, la crisis económica ha golpeado a nuestra clase trabajadora, especialmente a las mujeres, quienes emigran en búsqueda de mejorar las condiciones materiales de vida, tanto de ellas como de su familia, en esta guerra de nuevo tipo, llamada de cuarta generación o no convencionales, la mujer sigue siendo un objetivo a ser destruido, la mujer es asesinada por ser mujer, pero además en este caso, por ser mujer venezolana, asi como en las guerras convencionales los enemigos toman posesión de las tierras del bando enemigo y los cuerpos de las mujeres son trofeo de batallas y guerras, así esta siendo usado el cuerpo de la mujer venezolana hoy fuera de nuestros limites geográficos, poseer el cuerpo de la mujer del enemigo es atacar su moral, es decirle que esta perdiendo batallas, es mostrar el dominio. (Segato Rita, 2010) 

Ante esta situación solicitamos ante las instancias nacional e internacionales acciones contundentes sobre los responsables tanto individuales como institucionales, especificamente, los gobiernos, los partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, bandas, organizaciones paramilitares, entre otros,  que promueven una campaña de odio y de exterminio, elementos que pasan desapercibidos, como la abundante campaña existente las redes sociales sobre la mujer venezolana catalogada como prostituta, prepara el terreno para su asesinato "justificado", genera en una valoración social negativa y hasta despreciable en las sociedades patriarcales, donde suele promoverse la discriminación, la exclusión y hasta el exterminio de la mujer.

Queremos a nuestras mujeres de vuelta, solicitamos que todas sean protegidas especialmente por el Estado Social de Derecho y de Justicia, queremos que se aplique un plan especial para que nuestras hermanas que deseen regresar puedan hacerlo, queremos que el gobierno ejerza una acción contundente para garantizar la protección de nuestras mujeres inclusive fuera de nuestras fronteras, queremos a nuestras mujeres de vuelta, a todas las que quieran volver las queremos, la disputa no solo es del territorio soberano de la República, la disputa también es sobre nuestros territorios-cuerpos, entonces todas y cada una de nuestras mujeres deben tener protección. 

Atenea Jiménez Lemon
Militante de la Red Nacional de Comuneras y Comuneros

domingo, 12 de agosto de 2018

Construyendo utopías concretas:el movimiento comunero en Venezuela. Investigación de Dario Azzellini

Vista de Construyendo utopías concretas: el movimiento comunero en Venezuela | Convergencia Revista de Ciencias Sociales

Resumen:
En el transcurso de la historia las utopías han jugado un papel importante en la construcción de alternativas sociales. En este artículo se analiza al mecanismo de autogobierno local venezolano de las comunas como prefiguración utópica o como “utopía concreta”. Se discuten diferentes conceptos marxistas y emancipadores de utopía conectándolos con el pensamiento latinoamericano, para demostrar cómo la prefiguración utópica es de considerar necesaria en los procesos de lucha revolucionaria. Luego de resumir estructura y funcionamiento del autogobierno local sigue el análisis de cómo en las comunas se ensaya una prefiguración utópica. Las comunas tienen sus raíces en tradiciones políticas y sociales latinoamericanas y se conectan con experiencias socialistas y revolucionarias, como también con la historia de resistencia indígena, negra y popular. Su estructura y funcionamiento del autogobierno local muestra que en ellas se ensaya una prefiguración utópica. En el imaginario popular, el Estado comunal sustituirá el Estado burgués.
Palabras clave:utopía, comuna, Estado, autogobierno, democracia.
Abstract:
Abstract:Historically, utopias had an important role in the construction of social alternatives. This article analyzes Venezuelan communes, a mechanism of local self-government, as a utopic configuration or "concrete utopia". I discuss different Marxist and emancipatory concepts of utopia and connect them with the Latin American thought in order to show how the utopic preconfiguration has to be necessarily considered in the processes of revolutionary struggle. After summarizing the structure and functioning of the local self-government, I analyze how the utopian configuration is practiced in the communes. The communes have their roots in political and social traditions and connect with socialist and revolutionary experiences, as well as with the history of indigenous, afro and popular resistance. The structure and functioning of the local government shows that what happens in the communes is a utopian prefiguration. In the popular imaginary a Communal State will replace the bourgeois state.

viernes, 3 de agosto de 2018

De la Cultura Comunera, al Movimiento Comunero. Los andes Venezolanos en su largo proceso histórico

Por: Carlos Rivas
Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2018/02/17/venezuela-de-la-cultura-comunera-al-movimiento-comunero/



Este texto fue expuesto y debatido, como ponencia en el 14 congreso Nacional de Historia Regional y Local, celebrado en la ciudad de San Felipe en el Estado Yaracuy, en el mes de Noviembre del año 2017. En un primer momento pensamos en titular este análisis, De la cultura campesina al Movimiento Comunero, luego nos dimos cuenta que debía ser re-planteado todo el trabajo en función de exponer de forma coherente el argumento histórico que efectivamente demuestra que la lógica comunal es propia a los procesos sociales que se han desarrollado en buena parte del territorio que hoy compone la República Bolivariana de Venezuela. Sin forzar las ideas, ni manipular fuentes, ante nuestros ojos aparecen y re-aparecen, procesos históricos que hablan por sí mismos, advirtiendo que la sociedad que actualmente compone la República Bolivariana de Venezuela, viene resistiéndose a la implantación de ideologías foráneas. Con esto podemos advertir que la noción que comprenden "Las ideas fuera de Lugar", acuñada por Roberto Schwarz, representa una realidad que se resiste a abandonar lo que históricamente han sido los pueblos de lo que hoy es América.

El Liberalismo, base epistémica de la modernidad, ha encontrado, y de hecho encuentra resistencia en las formas organizativas del pueblo, porque en definitiva constantemente tratan de rescatar la identidad que los ha definido en la larga duración. Conceptos como el de Toparquía, elaborado por el genio de Simón Rodríguez, están latentes a lo largo del tiempo en nuestro territorio. De-construir el poder desde una nueva territorialidad es una tarea pendiente, ante la cual se han venido haciendo aportes interesantes, como el de la Red nacional de Comuneros, quienes en el 2014 publicaron un texto titulado La Toparquía Comunera, concreción de la utopía, en este trabajo a varias manos se afirma – y compartimos dicho criterio- que: la comuna no se decreta, nace a partir de las experiencias vividas, se define como un proceso de intercambio de saberes, del alcance de logros mancomunados, de reconocimiento y respeto del otro, de luchas y resistencias compartidas.

Los proyectos de conformación de comunas deben tomar en consideración la importancia de la autodeterminación económica y política (2014; p. 23). Y es que en definitiva la cultura política dominante, colonial, dependiente y alienante, nos ha sumergido históricamente en una cultura paternalista que ha castrado en gran medida el potencial organizativo del pueblo, y las posibilidades para volver a ser pueblo vivo, pueblo solidario, pueblo comunero en libertad. Los comuneros originarios. Iraida Vargas y Mario Sanoja, en su texto La larga marcha hacia la sociedad comunal (2015), exponen de manera sistemática el proceso por el cual ha atravesado la sociedad Venezolana, siendo evidente que la cultura comunera marca de cierta forma nuestras raíces históricas. La relación con el territorio, en términos geo-históricos, indican procesos de larga data, los cuales según los autores (2015; p. 37-38-39) marcaron la organización espacial en la colonia, la misma que dio paso luego a la organización político-territorial del Estado nación moderno.

En el área andina, los pueblos Muku's de filiación lingüística Chipcha (2015; p. 50), consolidaron un sistema societal complejo, el cultivo en terrazas, con regadios para las mismas, y silos subterráneos para guardar las cosechas (2015; p. 50), conocidos como Mintoyes, los cuales servían como resguardo colectivo de la producción comunitaria. En esa organización, el Mohán representaba la máxima autoridad, cumplía funciones de sacerdote y administrador, relacionando el vínculo espiritual con los procesos productivos, estimulando de igual forma el intercambio de la producción con pueblos Kaketíos ubicados en las zonas bajas de lo que hoy son los estados Lara y Falcón (2015; p. 51), una economía solidaria de intercambio marcaba la cotidianidad de los pueblos andinos pre-colombinos. Lo que se conoce como la fachada Andina Venezolana (2015; p. 50), se desarrolló a partir del uso espacial, la puesta en marcha del dominio territorial con el uso efectivo de corredores de intercambio que permitieron el dinamismo de toda la zona comprendida al rededor de la cuenca del Lago de Maracaibo, los andes Venezolanos y los Andes Colombianos. Los que podríamos denominar, economía solidaria de intercambio, fundamentó la cotidianidad de los pueblos originarios de los andes venezolano previo a la llegada del europeo.

Por su parte Jacqueline Clarac, en su texto La cultura campesina en los andes Venezolanos (2016; p. 75-76-77-78), tomando como referencia las investigaciones de Tulio Febres Cordero y julio Cesar Salas, hace todo un bosquejo histórico de lo que fueron las poblaciones andinas, los territorios habitados, y sus principales características lingüísticas: Según Salas, los grupos que pertenecían a una misma "tribu mucu" serían: los mucuhíes, los mucurubáes, los mucusiríes, los mucujunes, los mucaquetaes, los mucarias (nombre que por cierto tiene en la actualidad un corredor comunal ubicado en plena ciudad de Mérida), los mucutucúas, los mucumbáes, los mucusquis, los mucuunes, los mucutíes, los mucuñoques, los mucubaches, los mucurandaes, los tabayes, los tateyes, los escagueyes, los chicuyes, los guaques, los jajíes y otros más -todos sedentarios- pues eran agricultores y estaban ubicados en la región que hoy distinguimos como "estado Mérida" (2016; p. 79). Dejando en evidencia el complejo proceso social que se desarrolló en lo que hoy día conocemos como los andes merideños, una compleja red social, en la que la cotidianidad era marca por fuertes valores solidarios, los cuales permitían la reproducción de la vida. La colonia y la "campesinización" de la vida indígena. Nuestros pueblos originarios, en un primer momento no eran sociedades campesinas tal y como se concibe en la actualidad, consideramos en ese sentido, que esto fue un proceso de re-ordenamiento territorial, de un re-planteamiento cultural, a partir de la conversión de la tierra en mercancía, situación esta que se exacerbó en la colonia, con el proceso de Repartimiento y encomienda, propios de la reorganización societal implementado por el control español en el territorio de los andes Venezolanos.

La propiedad de la tierra era una concepción absolutamente desconocida por las poblaciones indígenas en los andes Venezolanos, lo común formaba parte del devenir cotidiano, por tanto, el proceso posterior a la llegada del europeo, va a consistir, no sólo en desarrollar la noción de propiedad sobre la tierra y sobre los cuerpos, sino en implementar una cultura del robo y apropiación de la fuerza de trabajo del individuo en resguardo. En Población indígena y economía (1995), Nelly velásquez hace referencia, también, a los mecanismos de evangelización y patrones de resistencia (p. 53-57), en ellos encuentra elementos claves que fueron utilizados por los españoles para garantizar que el proceso de adoctrinamiento fuera efectivo, entre otros tenemos que: la existencia en el pueblo de indios, de un cura doctrinero; conocimiento de las lenguas autóctonas por parte de los misioneros; existencia de una iglesia; empleos de registros escritos; obligación de enterrar a los muertos al interior de las iglesias. Todos estos procesos de implantación encontraron resistencia, al punto, que pudo coexistir a lo largo del tiempo lo accidentario originario con lo implantado.

La vida comunal se veía interrumpida a causa del pago de tributos, la producción para el intercambio sería suplantada definitivamente por el trabajo usufructuado por el encomendero. Este inconveniente aparece en forma patente en el pueblo de Chachopo, donde los indígenas desempeñaban funciones de arrieros durante todo el año en el transporte de tabaco desde Barinas hasta el puerto de Gibraltar (Velásquez. 1995; p. 59). Se trastoca a profundidad toda relación social, desde el intercambio hasta la existencia de los cuerpos mismos, los cuales se verán reducidos a objetos serviles, negando todo el acervo cultural existente hasta el momento. Sobre esto último, hasta la erótica amerindia se ve influida por lo que será una geopolítica territorial del dominio de los cuerpos. Sobre todo este esplendor cultural: ... cae como ave de presa el yo conquisto, con carabelas y armas de hierro y fuego, con devoradores perros y lujuria largamente retenida (ya que el conquistador venía solo, sin mujer hispánica)... El Varón hispánico mata al varón indio o lo reduce a la servidumbre por la encomienda, la mita, etc.; la mujer del indio pasa al servicio personal o al simple amancebamiento (concubinato adulterino) con el conquistador... (Dussel, 2007; p. 20) En ese sentido, la colonia se convierte en un campo interesante de estudio, desde la interdisciplinariedad, pues en ese largo tiempo histórico se fundan los elementos que darán pie a la construcción de nuevas relaciones sociales entre los pueblos amerindios. En medio de este proceso traumático, se construyó la "americanidad" y las relaciones sociales que le dan sustento a nuestros países, dando cuenta del surgimiento de nuevas clases sociales que sobre el territorio ejercerán poder, dominando la cultura, organizando la nueva territorialidad, espacial y corporal, para cumplir con sus fines comerciales.

El Movimiento Comunero, la descolonización de la memoria y la construcción de la soberanía emancipatoria. A partir de la segunda década del siglo XXI, los planteamientos político-sociales, que implican a su vez procesos organizativos del pueblo, pretenden radicalizar procesos emancipatorios. Como se trata de volver a las raíces, escudriñamos en el pasado y encontramos en la re-significación comunera posibilidades reales de avanzar en la tarea por descolonizar la memoria y avanzar en la concreción de un proyecto histórico emancipador, que de cuenta de nuevas realidades, que evidencie la posibilidad de hacer las cosas de forma diferente. En ese sentido la construcción de las comunas a lo largo y ancho de lo que hoy es el estado Mérida, va aparejada con el uso geoestratégico de corredores comunales, los cuales territorialmente buscan implementar nuevas formas de entender la producción y la economía. Hoy día en el estado Mérida existen once (11) corredores comunales, los cuales tienen la intensión de activar los procesos de intercambio propios de una economía solidaria. Desde el páramo, hasta la meseta de Mérida, pasando por Lagunillas, Chiguará y el Anís, el valle del Mocotíes, los pueblos del sur, la zona Panamericana, el Municipio Andrés Bello, todos ellos conjugan corredores comunales que invitan a la gente organizada a retomar viejas prácticas de intercambio, retomando rutas originarias, re-planteando la cultura cotidiana, cuestionando las ideologías dominantes. Por ello es necesario reconocer que: El pueblo, el bloque social de los oprimidos y excluidos, puede transitar durante siglos dentro de un "estado de derecho" de obediencia pasiva, ante una legitimidad aparente...

Cuando ese "pueblo" (dicho bloque de los oprimidos) se torna "pueblo para-sí" o toma "conciencia de ser pueblo", abandona la pasividad de la obediencia cómplice ante la dominación encubierta bajo una hegemonía que en verdad no cumple con sus necesidades, y entra en un "estado de rebelión" –lento proceso que puede durar decenios, a veces siglos (citado en: Vargas. 2015; p. 230). En ese largo proceso de organización, por ejemplo, para Octubre del 2012, se trabajaba en base a 10 corredores en todo el estado Mérida, a saber: Characot Apirat, compuesto por 7 comunas, y 86 Consejos Comunales; Aroma del Cacao, Compuesto por 8 Comunas, y 84 Consejos comunales; Rumbo a la Independencia Soberana, Compuesto por 14 Comunas, y 119 Consejos comunales; Campaña Admirable, Compuesto por 8 Comunas, y 86 Consejos comunales; Mucaria, Compuesto por 4 Comunas, y 57 Consejos comunales; Urbano, Compuesto por 4 Comunas, y 27 Consejos comunales; Padre Noguera, Compuesto por 3 Comunas, y 86 Consejos comunales; Mocoties, Compuesto por 5 Comunas, y 49 Consejos comunales; Chama Sur, Compuesto por 5 Comunas, y 84 Consejos comunales; y Hugo Chávez, Compuesto por 12 Comunas, y 100 Consejos comunales. Los corredores comunalesii, que en la actualidad se ponen en ejercicio, vienen a romper con la organización eclesiastico-colonial que dio pie a la dominación de los pueblos amerindios, reconociendo el uso del espacio de las poblaciones americanas antes de la llegada del europeo, para re-pensar la acción cotidiana.

En ese sentido y después de lo visto, es necesario recomponer el tejido social, pues han sido muchos años en el que la estructura societal y sus aparatos ideológicos han propiciado un Ilustración 1. individualismo negador de la vida misma. Es decir, la crisis civilizatoria en la que se encuentra la humanidad no puede ser resuelta con más competencia entre los habitantes de determinado territorio; volver a lo comunitario es avivar el espíritu comunero, que en última instancia siempre ha estado vivo, siempre ha estado presente en nuestra memoria colectiva. Nuestra comuna, en el marco de la gesta emancipadora en curso, la denominamos "Bicentenario 16 de Septiembre", más allá del debate histórico del momento, consideramos fundamental alimentar el espíritu insurgente de un pueblo que viene dando una batalla de larga duración, donde la simbología rebelde siempre está en peligro de ser cooptada por la clase dominante y su ideología. Pretendemos construir nuevos lazos sociales, volviendo a las raíces y cuestionando en profundidad las viejas formas de hacer política. "Comunalizar la vida misma" es un reto que exige de un esfuerzo interdisciplinar, que edifique un pensamiento crítico que nos sirva como herramienta para desmontar las "verdades absolutas" que desde el romanticismo europeo concibieron al resto de mundo, en especial sus colonias, como sucursales de lo que se dice, se hace y se piensa en los centros de poder.

En ese orden de ideas es fundamental estar atentos, desde lo simbólico e ideológico, hacia donde tributan nuestras acciones, pues si replicamos por ejemplo la experiencia Liberal, de la división de poderes, estaremos por el contrario "comunalizando" la ideología de la clase dominante; estar alertas, con la cabeza y el corazón bien puestos, pues hay una infinidad de detalles que están representados en las menudeces de la cotidianidad. La comuna se construye todos los días. Reconocer que en nuestro pueblo hay un saber, hay un uso y dominio del territorio, hay un acervo que debe ser sistematizado, nos abre la posibilidad de construir un nuevo conocimiento que sirva de herramienta para tejer la emancipación definitiva. Nuestra labor, desde el compromiso militante, y de eso estamos convencidos, es darle sentido a las luchas por las que nuestro pueblo ha dado su vida. Nos queda un mundo por descubrir, por investigar y por construir.



viernes, 22 de junio de 2018

Campesinado larense lucha por la vida y la paz contra mafias extorsionadoras

El pueblo campesino denuncia que en el Municipio Torres del estado Lara operan bandas delincuenciales sobre todo en el sector llamado La Otra Banda del eje semiárido.

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Resultado de imagen para campesinos larenses en lucha22/06/2018.- El pueblo campesino denuncia que en el Municipio Torres del estado Lara operan bandas delincuenciales sobre todo en el sector llamado La Otra Banda del eje semiárido. En los últimos cuatro años se agudiza un modus operandi de mafias vinculadas al tráfico de narcóticos y de la madera, donde incluyen prácticas malsanas como la venta ilícita del carbón, la caza de animales silvestres o de crianza como aves, burros, ovejos y chivos, causando un deterioro al ambiente y a nuestra principal actividad que es la agrícola y pecuaria.

Los robos, atracos, hurtos y extorsiones se han convertido en práctica cotidiana, siendo también alarmante los asesinatos. Ya en nuestra zona no hay paz social, nos han vulnerado nuestra cultura de vida campesina sin que los diferentes gobiernos, municipal, regional y central nos miren ni nos escuchen.

Luchamos día a día, pero el Monstruo es grande causándonos daños como:

1. A nuestro ambiente: cada día es más destrozado por el sistema capitalista salvaje que es un modelo de desarrollo impuesto y destructivo dañando el clima, variando la temperatura los potreros comunales que son ancestrales.

2. A nuestras tierras: Que las sentimos comunales pero que el estado burgués se las está entregando a grandes empresarios y a los nuevos ricos del país. Esto lo hacen a través del INTI, unos de los entes causantes de todo este azote. Hoy en día, el Inti y Catastro urbano les están adjudicando nuestras tierras a personas desconocidas en nuestro territorio. Esos desconocidos luego que toman posesión de tierras, al poco tiempo las venden en dólares a otros forasteros.

3. Robos: Estas bandas están muy bien armadas. Efectúan atracos de motos, de sistemas eléctricos, bombas y maquinarias, entre otros. Nos tienen en zozobra. Tales bandas están en los territorios operando en conjunto con bachaqueros y otras mafias del país y extranjeras, porque se considera que las pieles y otras partes de los animales las sacan del país para el narcotráfico.

4) La corrupción: Consideramos que esto no ocurre sin componendas institucionales. El burocratismo en las instancias judiciales, sea GNB, Policía Nacional Bolivariana, CICPC, Fiscalía, Prefectura Defensoría Agraria, Ambiente y algunos sujetos políticos vinculados en esta corrupción venen a ser el MPPAT y CORPOELEC. Hablamos de corrupción, la cual contundentemente denunciamos, porque hemos buscado ayuda en toda estas instituciones y no nos ayudan, más bien nos han dicho que nos aliemos a estas mafias.

¡Queremos volver a tener paz!

Desde los Suelos Áridos del Municipio Torres del estado Lara, en la bolivariana, zamorana y chavista Venezuela: Pueblo en Lucha.

Red Nacional de Comuneros y Comuneras, Fundación CONTAP, Consejo Constituyente del Sector Campesino/Pescador Venezuela 2017.