miércoles, 5 de junio de 2013

Conformando el Consejo Popular de Comunicación en el Estado Táchira


 
 
Con mucho entusiasmo y la participación de más de 40 voceros del Poder Popular, consejos comunales, comunas establecidas, comunas en construcción, colectivos organizados de cinco municipios del estado Táchira, medios comunitarios, estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y Luis Rangel, Pedro Aular y Merbi Peroza como representantes del Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (SiBCI), se dio inicio el pasado 25 de mayo a la conformación del Consejo Popular de Comunicación del Estado Táchira, como parte de las tareas organizativas adelantadas por la Red Nacional de Comuner@s (RNC), hacia la conformación del Consejo Nacional Comunero. La actividad se realizó en las instalaciones de la Aldea 24 de julio de la UBV, ubicada en Rubio, municipio Junín y en ella se discutieron ampliamente las problemáticas comunicacionales de las comunidades tachirenses y sus posibles soluciones en la idea de conformar una plataforma que sirva de apoyo fundamental para el fortalecimiento del Poder Popular hacia la construcción Estado Comunal Socialista. Dada la necesidad de continuar las discusiones y ampliar la participación de otros voceros, se hace una nueva convocatoria para el día sábado 8 de junio de los corrientes, en el liceo Jáuregui de la Grita, donde se organizarán las estructuras del SIBCI – Táchira, se constituirán las Unidades y Estrategias de Comunicación Popular de Calle, se definirán los lineamientos para una Escuela del Comunicador y la Comunicadora Popular Revolucionari@ y se conformará el Consejo Popular de Comunicación del Táchira.
Prensa: Red de Comuneros y Comuneras Táchira

martes, 4 de junio de 2013

Aportes al debate sobre la construcción de Las Comunas en Venezuela

Aportes al debate sobre la construcción de Las Comunas en Venezuela
La Comuna y el extractivismo: dos proyectos políticos divergentes[1]


* Emiliano Teran Mantovani


“La reconstrucción de la esfera reproductiva, material y política es la característica definitoria del modo socialista de control metabólico social. No puede dejarse para un lejano futuro la creación de las mediaciones necesarias para alcanzarla. En esto muestran, la articulación defensiva y la centralización sectorial del movimiento en el siglo veinte, su auténtico anacronismo y su inviabilidad histórica”.
István Mészáros
Que abran los pétalos mil flores y que florezcan mil comunas
Oscar Guédez, Comuna Francisco Tamayo


La Revolución Bolivariana se encuentra en un punto de inflexión, en una bifurcación, la cual se va a definir en la dinámica de reajustes y reacomodos del esquema de poder en Venezuela luego del fallecimiento del presidente Hugo Chávez. En dicha dinámica, el papel del chavismo de base, Poder Constituyente que encarna una fuerza contrahegemónica, es medular, debido a que representa la masa crítica de un proyecto popular autogobernante y anticapitalista, con un enorme potencial emancipador y ecológico, que genera un contrapeso a las tendencias más conservadoras y reaccionarias que operan en este esquema de poder nacional.

El proyecto político de la “Comuna”, que también se ha llamado el“Estado Comunal” ―término no carente de problemas―, es un reflejo de toda esta dinámica, en el sentido en que contiene una serie de propuestas para la construcción de una soberanía popular-territorial sostenible, pero que no está libre de las tensiones propias de un esquema de poder dominado jerárquica y centralizadamente por el Petro-Estado venezolano, y su particular cosmovisión desarrollista.

El importante debate sobre las Comunas, como el proyecto de un nuevo modelo de sociedad post-rentista y post-capitalista, ha sido muy permeado por la epistemología eurocéntrica y neocolonial que encierra el ideal del «desarrollo», la cual está profundamente anclada en nuestros mitos fundacionales como nación, constituyendo así nuestros patrones de conocimiento. Es fundamental no sólo ampliar cuantitativamente los debates sobre La Comuna en Venezuela y América Latina, sino también cualitativamente, en los términos de poder pensar este proyecto desde otras epistemologías, más allá del ideal desarrollista y de la trampa del extractivismo como base material para la transición.

Hemos propuesto algunos puntos fundamentales para la discusión, tratando de resaltar las limitaciones que se plantean en la construcción de un modelo social comunalizado, a partir de los patrones del capitalismo rentístico y su particular esquema de poder jerarquizado por el Petro-Estado. La idea es tratar de visibilizar dichos límites, e intentar abrir nuevos caminos para la concreción de este proyecto revolucionario.


a) Petro-Estado y Comuna: lo exógeno y lo endógeno

Antes que denominar al Estado venezolano sólo como “Estado burgués”, es importante reconocer su carácter sui géneris en la dinámica del capitalismo mundial. Se trata principalmente de un Petro-Estado desarrollista y dependiente que va tomando forma y definición entre las décadas de los 30 y 40 del siglo XX, y que tiene su razón de ser en un elemento de carácter exógeno como lo es el petróleo para el mercado mundial capitalista.

Esto significa que el llamado “desarrollo endógeno”, que supondría el empoderamiento popular-territorial en vías hacia la constitución de Las Comunas, como núcleos principales de un nuevo modelo social construido a partir de las particularidades bioculturales de los territorios, estaría siendo impulsado y administrado por el Petro-Estado, el cual ha funcionado históricamente, y continúa funcionando, como una interfaz entre el capital y la naturaleza, entre el territorio y los sujetos ―como una especie de alcabala de la economía-mundo capitalista―, y como el gran gestor de la senda del «progreso» de las naciones, todo esto determinado por un esquema de poder profundamente centralizado y además articulado a la lógica transnacionalizada de la globalización.

Es fundamental entonces, pensar qué papel puede jugar realmente este proceso de empoderamiento de lo endógeno bajo el esquema de «desarrollo» exógeno que caracteriza la histórica estructura del Petro-Estado venezolano, más allá de los planteamientos programáticos estatales que teorizan hacia esta dirección. ¿Qué factores constitutivos han llevado a que en cambio, en la actualidad el modelo rentista se haya profundizado ―cerca del 95% de las exportaciones provienen del petróleo según el BCV[2]― y que la economía social sea aún tan minúscula en términos relativos respecto al tamaño de nuestra economía?

Incluso con los grandes avances en la Revolución Bolivariana, las propias limitaciones de este modelo desarrollista del capitalismo rentístico, apuntan a unas muy problemáticas tensiones entre lo exógeno y lo endógeno, entre lo nacional-estatal y lo popular-territorial, que en épocas pasadas estaban determinadas por la lógica extractivista más oligárquica impulsada por el Petro-Estado de la mano de los Estados Unidos, hasta llegar a la actual lógica extractivista estatalizada y burocratizada, de la mano principalmente de China. No en vano, el esquema de poder que reproduce la estructura del Petro-Estado nos llevó, del desplazamiento de la vieja oligarquía venezolana en el mando del mismo, a la formación de una nueva burguesía corporativa en el seno de la Revolución Bolivariana. Esto no responde a una casualidad.

¿Podría el mismo Petro-Estado ir gestionando su propia disolución, desapareciendo por medio de su iniciativa administrativa, transfiriendo fondos “de arriba hacia abajo” para ir delegando las actividades productivas y el ejercicio del poder a las organizaciones comunitarias, hasta democratizar y comunalizar la organización de la sociedad venezolana? Comprender las limitaciones estructurales de nuestro esquema de poder nos invita a pensar en la activación de alternativas de transición no extractivistas más allá del patrón del «desarrollo».


b) ¿Es posible la “Siembra Petrolera” para el “Estado Comunal”?

La forma en la cual el Petro-Estado parece prometernos nuevamente el camino hacia la “modernidad”, el «desarrollo» y la “independencia”, nos remite a la vieja idea de “sembrar el petróleo”. Desde los años 30 del siglo pasado, hasta la actualidad de la Revolución Bolivariana ―con un paréntesis en el período de crisis y reestructuraciones neoliberales 1983-1998―, esta idea enarbola la posibilidad de salir del modelo parasitario rentista a partir de la propia captación de la renta, para enrumbarnos hacia una “Venezuela productiva”.

Pero, ¿por qué no hemos podido “sembrar el petróleo”? La respuesta ha sido constantemente adjudicada por nuestros representantes políticos como un problema de índole administrativo y gerencial ―era prácticamente una promesa en todos los discursos de toma de posesión presidencial el afirmar que “¡ahora sí administraremos bien los ingresos petroleros!”. No obstante, esta matriz de opinión ha ocultado dos elementos importantes: uno, los propios límites estructurales de nuestra economía nacional, y dos, que además la futura “Venezuela productiva” se ha inscrito en una lógica profundamente desarrollista, es decir, que no abandona el patrón de ordenamiento social basado en la idea de «desarrollo».

El Petro-Estado venezolano es, tal y como lo diría Asdrubal Baptista, una especie de terrateniente, el cual percibe una renta que no produce. Con esa renta, recrea la modernidad y alimenta la ilusión del «desarrollo»y la “independencia”. La idea de “sembrar el petróleo” se basa en el mito por el cual el dinero de la renta, los petrodólares, pueden resolverlo todo. El problema es que la inyección de estos grandes excedentes petroleros se insertan en nuestra estructura económica doméstica, causando numerosas distorsiones que impiden, bloquean y/o desestimulan el dejar atrás el propio modelo rentista.

Al respecto, existen varios factores a tener en cuenta. Los enormes excedentes introducidos como circulante en el cuerpo de la nación son totalmente desproporcionados respecto a nuestra estructura económica interna, lo que produce una “indigestión” rentística, parafraseando a Pérez Alfonzo, que al contrario de lo que se querría, estimula poderosamente una “artificiosa”economía parasitaria de importaciones. Este caudal de petrodólares produce el relajamiento de las expresiones productivo/creativas, las cuales, en la relación paternal/clientelar que fomenta el Petro-Estado, se desmovilizan esperando su parte de la renta ―para qué producirlo si podemos recibirlo.

El proyecto de La Comuna se enfrenta entonces, no sólo a las reestructuraciones que el Petro-Estado hace del espacio geográfico, urbanizando y modernizando el mismo, insertándolo al mercado mundial capitalista e incrustándole estilos de vidas y cosmovisiones funcionales al propio sistema ―pensemos y preguntémonos sobre los proyectos futuros en la Faja Petrolífera del Orinoco―, sino también a los propios estímulos parasitarios que crea esta estructura económica en los espacios comunales existentes, atentando contra la permanencia o la construcción de nuevos estilos de vida en el territorio.

El carácter centralizado y exógeno del Petro-Estado también nos lleva a preguntarnos, ¿quiénes son los que “siembran el petróleo”? Sobre esto es fundamental resaltar dos aspectos: uno, es que la “siembra petrolera”,inscrita en el patrón geopolítico y monocultural del «desarrollo», es administrada de arriba hacia abajo por la propia estructura de poder dependiente y transnacionalizada que compone al Petro-Estado, lo cual refleja una tensión histórica entre esta estructura, y toda la diversidad biocultural de los territorios que han sido sometidos por ella ―desde el Lago de Maracaibo y sus zonas aledañas a partir de la década de los 20 del siglo XX, hasta los proyectos futuros que afectarán la cuenca del Orinoco.

El otro aspecto a resaltar se trata de que, esta “siembra petrolera”, como «desarrollo»ascendente y necesariamente en constante expansión, requiere de crecientes inversiones con las que sólo cuentan los grandes capitales transnacionalizados. Estos grandes capitales dirigen u orientan esta “siembra” a la satisfacción de sus intereses para el mercado mundial capitalista o para el suministro de materias primas, lo cual es sumamente problemático y contradictorio con los intereses territoriales de los pueblos y comunidades que componen la nación.

Por último, la crisis civilizatoria global, con altos niveles de vulnerabilidad sistémica, nos exige el fortalecimiento territorial y la disminución de los encadenamientos globales con el volátil mercado capitalista. La expansión de nuestro «desarrollo» sobre un modelo energético insostenible, y con crecientes niveles de dependencia ante un vacilante mercado petrolero ―recordemos el brusco cambio de los precios internacionales del petróleo de 147$ en junio de 2008 a menos de 40$ en 2009― supone riesgos incalculables para la soberanía popular-territorial y nacional, resaltando los vinculados a nuestra vulnerabilidad alimentaria.


c) Venezuela como una “Potencia Energética Mundial”

La Comuna y el extractivismo son dos proyecto políticos opuestos y divergentes. Si los males propios de un modelo extractivista y rentista como el venezolano, son bastante notorios con los niveles de “producción” que tenemos en la actualidad (alrededor de 3 millones de barriles diarios), cabe preguntarse ¿cuál es el futuro de Venezuela como “Potencia Energética Mundial”sobre la base de duplicar su “producción” petrolera, hasta llevarla a 6 millones de barriles para 2019-2021? ¿A quién interesan esos 3 millones adicionales de extracción, a los habitantes de Venezuela o al mercado mundial capitalista? Y en todo caso, ¿no bastaría con todo ese inmenso caudal de nueva renta petrolera? ¿Para qué entonces deberíamos abrirnos a proyectos de minería a mayor escala en varias partes del territorio nacional, tal y como lo contempla el Plan de la Patria 2013-2019?

¿Qué tiene que ver este frenético futuro «desarrollo» petrolero y de minería con el impulso a formas de autogobierno comunal y de producciones autosostenibles y ecológicas a partir de las dinámicas bioculturales de los pobladores y pobladoras, y sus territorios? Este futuro ensanchamiento del Petro-Estado tiene sus consecuencias en la cartografía de poder en la Revolución Bolivariana, tanto en detrimento de las iniciativas comunales territoriales, como en el propio funcionamiento de nuestro modelo económico. Los “booms” rentísticos, como en el que nos encontramos parados a partir del auge de la demanda China de “commodities”, son más peligrosos en el sentido en que nos crean una ilusión de riqueza y expansión de la modernidad que tiende a abrir fases de progresivo endeudamiento externo. ¿Hay algún paralelismo entre la situación de la “Venezuela Saudita” en los años 70 y la coyuntura actual? ¿Cómo se verían afectadas las soberanías populares-territoriales de las expresiones comunales en el país ante una crisis de mayor escala?


d) División Social del Trabajo y División Internacional del Trabajo: ¿globalización o desglobalización?

Ciertamente, una de las principales reivindicaciones del proyecto de La Comuna es disolver la División Social del Trabajo, creando una “República”sin jerarquías y de ordenamientos horizontales. No obstante, la economía-mundo capitalista está constituida por encadenamientos geográficos a escala planetaria que estructuraron un sistema de dominación polarizado y profundamente asimétrico: la División Internacional del Trabajo. Esta estructuración sistémica se ha configurado desde el siglo XVI, lo que indica que la economía capitalista/colonial, como sistema integrado, antecede a cualquier cosa que posteriormente llamáramos “economía nacional”, y por ende a cualquier Estado-nación soberano que se haya declarado “independiente” ―como en las revoluciones de principios del siglo XIX en América Latina. Los países de las periferias del sistema capitalista, como Venezuela, son entonces paradójicamente Estados “independientes” dependientes. La División Internacional del Trabajo atraviesa y constituye al Petro-Estado venezolano, quien a su vez gobierna, administra y regula el territorio nacional y sus pobladores y pobladoras.

El proyecto político de La Comuna, como proyecto anticapitalista, antirracista, ecologista y antipatriarcal no puede sólo centrarse en disolver la División Social del Trabajo, sino que necesariamente debe apuntar a la desarticulación territorial con la División Internacional del Trabajo. El Petro-Estado venezolano no sólo organiza y administra los procesos internos capitalistas para la expropiación del plusvalor producido por los trabajadores, sino que principalmente, en su función estructural subordinada, canaliza y facilita la apropiación del excedente por parte de las áreas centrales de la economía-mundo, en este caso, basado en la “Naturaleza” que exportamos, la cual nos reporta de vuelta una renta. Un sistema interno de ordenamientos horizontales, pero inscrito en la División Internacional de Trabajo, mantendría la jerarquía subordinada que hace funcionar al capitalismo mundial, y por tanto alimentaría la estructura de poder global que bloquea todo intento de disolver la División Social del Trabajo y el nexo con el sistema capitalista.

Vale entonces preguntarse, ¿qué produciría La Comuna? ¿Para qué y para quienes produciría? ¿Cuál es la razón de ser de una Comuna que mantiene una especialización funcional a la División Internacional del Trabajo y su realización como valor para el mercado capitalista? La economía-mundo capitalista funciona en la articulación de varias formas económicas ―algunas no capitalistas― que, usando al Estado dependiente como bisagra o interfaz, giran en torno a la hegemonía de los núcleos centrales del capital. De esta forma, en términos del sistema-mundo, el Petro-Estado no puede NO ser capitalista, y mucho menos ser “socialista” ―a menos que entendamos el socialismo como Capitalismo de Estado―, y en la medida en que nos insertemos más en la globalización más difícil será avanzar al proyecto de La Comuna.

Esto a su vez, nos lleva a plantear dos elementos:

i) la unidad de análisis no puede seguir siendo única o principalmente “La República”, o el Estado-nación “Venezuela”. Es necesario pensar todos estos procesos geográficos en otras territorialidades, entendiendo que lo único que se “desarrolla” es la economía-mundo capitalista, la cual es de naturaleza polarizante[3]. Es necesario pensar también a escalas regionales territoriales y a escalas comunales, construyendo unidades con mayores rangos de autonomía y sostenibilidad. Si se produjera el progresivo empoderamiento de Las Comunas, ¿cuál sería el papel del Estado en el futuro? ¿Para qué serviría exactamente? ¿Qué sería en realidad un “Estado Comunal”?

ii) El proyecto político de La Comuna debe apuntar necesariamente hacia la desglobalización. La globalización es un producto de la expansión histórica del capital a escala planetaria, proceso desarrollado desde el siglo XVI y que toma su forma contemporánea a partir del modelo de la segunda posguerra (1945+) y con la posterior crisis sistémica que se da desde los años 70. No podemos sólo fascinarnos y desear la “modernidad” con sus sistemas de comunicaciones y sus tecnologías de punta, sin comprender el modelo que los ha hecho y los hace posible, sin asumir las consecuencias que estos estilo de vida que hemos tenido y que aún mantenemos, son los que sostienen esta estructura mundializada del capital ―bajo modos de vida sostenibles y territorializados no hubiese sido posible la globalización.

La desglobalización se orienta al desencadenamiento de la dependencia y sumisión al capital global. El proyecto de Las Comunas asienta las bases para ello. Los proyecto de integración regional no son buenos per se. Un tratado de comercio de los pueblos como el ALBA, pensado desde la teoría de la “desconexión”, no es exactamente lo mismo a una integración mercantilista, corporativista y extractivista desde el MERCOSUR, bajo la hegemonía de la potencia emergente Brasil.


e) La Oposición capital-trabajo. ¿Y la Naturaleza?

El proyecto político de La Comuna representa la base material para avanzar hacia ese quinto objetivo histórico propuesto en el Plan de la Patria 2013-2019 que habla de Contribuir con la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana. No obstante, para que esto sea materializable es fundamental tratar de pensar La Comuna más allá del patrón del «desarrollo».Los teóricos del Socialismo del Siglo XXI más reconocidos, como Atilio Borón, Heinz Dieterich, Juan Carlos Monedero o István Mészáros, generalmente otorgan centralidad a la relación de dominación capital-trabajo, dejando a la Naturaleza por fuera de la construcción y reproducción social del valor[4].

La valorización social que se ha hegemonizado en nuestros imaginarios modernos, proveniente de una matriz profundamente antropocéntrica y economicista, invisibiliza el propio valor contenido en la naturaleza, el valor de la vida, de la cual el sujeto es sólo una parte de la misma, lo cual se refleja finalmente en una contabilidad distorsionada en la cual la destrucción de la naturaleza no es tomada en cuenta como pérdida ―o como pobreza. El proyecto político de La Comuna requiere repensar la propia construcción social del valor, en vías a una representación biocéntrica del mismo. Esto implica una conexión con el espacio que permite considerar a los bienes comunes como“activos sociales”, activos de vida, y los daños ambientales ya no sólo como“daños colaterales” de la modernidad, haciendo más visibles los límites del planeta con relación a la matriz economicista y productivista del «desarrollo»,poniendo en crisis la noción tradicional de pobreza, el imaginario de“riqueza”, y dándole mucha más notoriedad al problema de la sostenibilidad.

f) Comuna, Petro-Estado, subjetividad y urbes

En el esquema de poder actual en la Revolución Bolivariana, bajo el modelo rentista dependiente y con proyecciones a intensificar dicho modelo, existen dos factores de suma importancia:

i) Por un lado, La Comuna se ofrece como posibilidad revolucionaria hacia un modelo post-rentista y post-capitalista. Y no sólo como proyecto a futuro, sino que existen los denominados “epicentros comunales” que actualmente representan las semillas, las organizaciones pioneras que sirven de referencia sobre el camino a seguir a mayores escalas, hasta tener alcance regional.

ii) Por otro lado, si analizáramos las diversas variables que inciden en el tipo de sociedad que tenemos, veríamos que hay de hecho una sobredeterminación del modelo rentista sobre el resto de los factores nacionales. Es como una especie de“supervariable”, que marca determinantemente la forma en la cual nuestra sociedad se reproduce.

El modelo rentista petrolero es un modelo que desestimula poderosamente las expresiones de autonomía y autogestión comunitarias territoriales. Su carácter exógeno, pecuniario y desigual, afecta severamente los principios de funcionamiento de instituciones fuertes y duraderas para el autogobierno de los bienes comunes, principios descritos por la premio Nobel y la gran teórica de los “bienes comunes”, Elinor Ostrom. Según Ostrom, para que una experiencia de este tipo sea exitosa y perdurable, debe basarse en la existencia de una cohesión colectiva, definición de parámetros compartidos y un clima constante de respeto comunitario; que los beneficios obtenidos de la gestión sean proporcionales; que las reglas se establezcan en referencia a las condiciones locales; que exista una participación colectiva en la elaboración y revisión de las normas, una contraloría y la posibilidad de resolver conflictos; que se generen sanciones y justicia ante las fallas; que las autoridades estatales acepten al menos mínimamente esta organización popular; y por último, si esta organización funcionara a escalas más grandes, deben estar encadenadas las varias capas que la componen para su buen funcionamiento[5]. A esto es importante sumarle, siguiendo al dirigente indígena ecuatoriano de origen kichwa, Luis Macas, que en el espacio comunitario debe existir un sistema de propiedad colectiva y una relación y convivencia con la naturaleza[6].

El tipo de relación de poder que se estructura en torno al Petro-Estado, además de desestimular gran parte de estos factores mínimos para una gestión comunitaria de autogobierno, incentiva la falta de participación política, el clientelismo y la cooptación. Esto implica que, si La Comuna busca la construcción de una nueva subjetividad comunalizada, con valores y cosmovisiones diferentes a las dominantes, sus procesos formativos como mecanismo para “crear conciencia”, se enfrentarían al desproporcionado engrandecimiento del Petro-Estado en su objetivo de convertirse en una “Potencia Energética Mundial”,planteando severos problemas y desafíos culturales a este objetivo de construir un nuevo modelo de sociedad. Nuevamente, se hace evidente la divergencia de caminos entre el proyecto de La Comuna y el extractivismo, con respecto a un verdadero cambio cultural, ontológico e identitario en Venezuela. ¿En qué ámbitos y momentos podría y debería La Comuna disputar culturalmente este cambio discursivo con el Petro-Estado?

Por otro lado, si desde La Comuna se plantea impactar en las condiciones objetivas para de esta forma transformar la conciencia, es fundamental tomar en cuenta esta fórmula también de manera inversa, sobre todo porque en Venezuela alrededor del 90% de la población vive en ciudades. Las urbes, como espacios de enclave del capitalismo globalizado de consumo, y núcleos geográficos parasitarios respecto a las zonas rurales, son las áreas más conectadas al sistema y por tanto más penetradas por el imperialismo cultural. El proyecto de La Comuna necesita orientar procesos de transformación del espacio urbano que hagan de los mismos, lugares autosustentables, en la máxima medida de los posible. Hay que ruralizar la economía y campesinizar el planeta, en palabras del experto en temas de alimentación y desarrollo, Gustavo Duch[7]. Pero esta difícil tarea supone que no se trata sólo de un reordenamiento territorial, sino una reformulación de las lógicas y estilos de vida en las ciudades, una modificación radical de los modos de nuestras relaciones sociales y con la Naturaleza, lo cual necesita el impulso deuna verdadera revolución cultural en el país, sobre una enorme población urbana que ideológicamente ha sido profundamente modernizada.

Nos preguntamos, ¿el modelo rentista petrolero permite una revolución cultural de este tipo? ¿Esta revolución implicaría una necesaria disputa cultural con el Petro-Estado? La asunción del Poder Popular, de una soberanía territorial autogobernante para el impulso del proyecto de Las Comunas, parece ser viable bajo la potencia de lo que Enrique Dussel ha denominado el “poder obediencial”[8], del mandar obedeciendo de los zapatistas, que aparece reflejado en el Plan de la Patria 2013-2019[9]. Se trata de intentar poner a las lapas del Petro-Estado, a abrir verdaderamente el camino para que los cachicamos se organicen en comunas.


* Emiliano Teran Mantovani es sociólogo de la Universidad Central de Venezuela, investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos CELARG, y hace parte del equipo promotor del Foro Social Mundial Temático Venezuela


Fuentes consultadas
- BANCO Central de Venezuela. Informe Económico 2010. Versión 25/07/2011. Disponible en: http://200.74.197.135/upload/publicaciones/infoeco2010.pdf. [Consultado: 2/09/2012].
- CORENA Parra, Jaime. Las comunas, una concretización histórica de la emancipación socialista. Apuntes socialistas Nº110. Noviembre de 2012. Red Nacional de Comuneros y Comuneras. Disponible en: http://rednacionaldecomuneros.blogspot.com/2012/11/apuntes-socialistas-n-110_3709.html. Consultado: [28/11/2012].
- DUSSEL, Enrique. 20 tesis de política. Fundación Editorial el perro y la rana. Caracas, 2008.
- FERRO, Lorena. Gustavo Duch: "Hay que 'ruralizar' la economía y 'campesinizar' el planeta". La Vanguardia. 21/10/2011. En: http://www.lavanguardia.com/vida/20111021/54232666817/gustavo-duch-hay-que-ruralizar-la-economia-y-campesinizar-el-planeta.html. [Consultado: 5/11/2011].
- MÉSZÁROS, István. El siglo XXI. ¿Socialismo o barbarie? Monte Ávila Editores Latinoamericana C.A. Caracas, 2007.
- OSTROM, Elinor. Reformulando los bienes comunes. Originalmente publicado como “Reformulating the commons”, en J. Burger, E. Ostrom, R. Norgaard , D. Policansky y B. Goldstein (eds.), Protecting the commons: a framework for resource management in the Americas, Washington, D. C., Island Press, 2001, pp. 17-41. Traducido por Danny Pinedo. En: http://ibcperu.org/doc/isis/2807.pdf. Consultado: [15/03/2012].
- PROPUESTA del Candidato de la Patria Comandante Hugo Chávez Para la gestión Bolivariana socialista 2013-2019. 11 de junio de 2012. En: http://www.chavez.org.ve/Programa-Patria-2013-2019.pdf. [Consultado: 13/06/2012].
- SIMBAÑA, Floresmilo «El sumak kawsay como proyecto político»,en: ABYA Yala Universidad Politécnica Salesiana. Fundación Rosa Luxemburg (coordinadores). Más allá del desarrollo. Fundación Rosa Luxemburg/Abya Yala. Caracas, 2011.
- WALLERSTEIN, Immanuel. Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Akal Ediciones. Madrid, 2004.


[1] La redacción de este artículo está motivada a partir de las importantes discusiones que se dieron en el Primer Congreso Nacional Comunero en la Sierra de San Luis, estado Falcón, del 29 de noviembre al 2 de diciembre, como un aporte para la ampliación de las mismas. Agradecemos enormemente por las entrevistas concedidas a Oscar Guédez, de la Comuna Francisco Tamayo; Nelson Ures, de El Tocuyo – Morán; y Omar Rodríguez, de la Comuna Alí Primera, Mamporal – Barlovento, que nos sirvieron de elementos para algunas reflexiones importantes. Hemos utilizado también como referencia el texto de Jaime Corena Parra, de noviembre de 2012, “Apuntes socialistas Nº110. Las comunas, una concretización histórica de la emancipación socialista”,el cual fue uno de los insumos para la discusión en dicho encuentro. Disponible en: http://rednacionaldecomuneros.blogspot.com/2012/11/apuntes-socialistas-n-110_3709.html
[2] BANCO Central de Venezuela. Informe Económico 2010. p.159. Para 1999, las exportaciones petroleras representaban el 79,5% del total de las mismas, según Informe BCV de ese año, p.17.
[3] Cfr. WALLERSTEIN, Immanuel. Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos.
[4] Véase por ejemplo: MÉSZÁROS, István. El siglo XXI. ¿Socialismo o barbarie?
[5] Cfr. OSTROM, Elinor. Reformulando los bienes comunes Para ver en detalle estos principios enumerados, ver pp.58-60
[6] En: Floresmilo Simbaña, «El sumak kawsay como proyecto político», en: ABYA Yala Universidad Politécnica Salesiana. Fundación Rosa Luxemburg (coordinadores). Más allá del desarrollo. p.225
[7] Cfr. FERRO, Lorena. Gustavo Duch: "Hay que 'ruralizar' la economía y 'campesinizar' el planeta".
[8]Cfr. DUSSEL, Enrique. «Tesis 4 El poder obediencial», en: 20 tesis de política. pp.37-42
[9] Cfr. PROPUESTA del Candidato de la Patria Comandante Hugo Chávez Para la gestión Bolivariana socialista 2013-2019. 11 de junio de 2012. p.25. Punto 2.5.2


 

viernes, 31 de mayo de 2013

Consejo Popular de Comunicación de la Red Nacional de Comuner@s se conformó en el Territorio Comunal Lara Portuguesa y Yaracuy

COMUNAS, CONSEJOS COMUNALES, VOCEROS Y VOCERAS DEL CONSEJO POLÍTICO REVOLUCIONARIO DEL EDO. LARA SOSTUVIMOS UN MUY INTERESANTE CONVERSATORIO CON CAMARADAS DEL SIBSI (MINCI) HOY MARTES 28 DE MAYO EN LA CASA DEL PROLETARIADO ORGANIZADO, ARTICULANDO INICIATVAS QUE DESDE EL PODER POPULAR SE IMPULSARAN PARA FORTALECER LA POLÍTICA COMUNICACIONAL COMUNITARIA Y REVOLUCIONARIA EN DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA Y PARA DAR A CONOCER LOS ALCANCES DE LA ACCIÓN DE NUESTRAS COMUNAS.

EL COMPROMISO FUE QUE EL CONSEJO DE COMUNICACIÓN COMUNITARIA SE REUNIRÁ EL PRÓXIMO 1RO. DE JUNIO A LAS 9 AM EN LA CASA DEL PROLETARIADO PARA INSTRUMENTAR LAS PROPUESTAS HECHAS POR LOS PARTICIPANTES...
LA RED NACIONAL DE COMUNEROS, TERRITORIO COMUNAL LARA-PORTUGUESA-YARACUY SIGUE AVANZANDO
 
EL CONSEJO DE COMUNICACIÓN AMPLIARA LA INFORMACIÓN AL RESPECTO...

Cabildo Abierto Poder Popular en Gobierno. Estado Lara


LA RED NACIONAL DE COMUNEROS Y COMUNERAS DEL ESTADO LARA  COMO PARTE DEL CONSEJO POLITICO REVOLUCIONARIO CONVOCA A TODOS LOS CIUDADANOS Y CIUDADANOS DEL MUNICIPIO IRIBARREN A UN CABILDO ABIERTO PARA DEBATIR SOBRE EL SERVICIO DE TRANSPORTE PUBLICO , TODA VEZ QUE EL SINDICATO AUTOMOTOR HA PRETENDIDO IMPONER TARIFAS Y ESQUEMAS DE SERVICIOS QUE AFECTAN AL PUEBLO, SIN CONSIDERAR DE MANERA INTEGRAL ESTE SERVICIO Y LOS TRABAJADORES QUE LO PRESTAN EN CALIDAD DE AVANCES.

ESTE CABILDO ABIERTO ESTA PREVISTO PARA EL LUNES 3 DE JUNIO A PARTIR DE LAS 9 A.M. EN LA PLAZA BOLIVAR DE BARQUISIMETO Y EL DICHO MECANISMO DE PARTICIPACIÓN DEMOCRATICO ESTA AMPARADO EN LA CONSTIRUCIÓN DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, EN LAS LEYES DEL PODER POPULAR Y EL LA LEY ORGANICA DE REGIMEN MUNICIPAL, ESPECIFICAMENTE EN EL SIGUIENTE AERTICULALDO:

Capítulo II
De los Medios de Participación

Artículo 261
Los medios de participación del pueblo en ejercicio de su soberanía, son aquellos a través de los cuales los ciudadanos y ciudadanas podrán, en forma individual o colectiva, manifestar su aprobación, rechazo, observaciones, propuestas, iniciativas, quejas, denuncias y, en general, para expresar su voluntad respecto a asuntos de interés colectivo. Los medios de participación son, entre otros, los siguientes:

1. Cabildos abiertos. 2. Asambleas ciudadanas.

3. Consultas públicas.

4. Iniciativa popular.

5. Presupuesto participativo.

6. Control social.

7. Referendos.

8. Iniciativa legislativa.

9. Medios de comunicación social alternativos.

10. Instancias de atención ciudadana.

11. Autogestión.

12. Cogestión.




Artículo 264
Las decisiones adoptadas en cabildos abiertos serán válidas con la aprobación de la mayoría de los presentes, siempre y cuando sean sobre asuntos atinentes a su ámbito espacial y sin perjuicio de lo establecido en la legislación respectiva.

Artículo 265
La Asamblea de ciudadanos y ciudadanas es un medio de participación en el ámbito local de carácter deliberativo, en la que todos los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a participar por sí mismos, y cuyas decisiones serán de carácter vinculante.

Artículo 266
La Asamblea de ciudadanos y ciudadanas estará referida a las materias que establece la ley correspondiente, debe ser convocada de manera expresa, anticipada y pública. Sus decisiones tienen carácter vinculante para las autoridades, deben contribuir a fortalecer la gobernabilidad, impulsar la planificación, la descentralización de servicios y recursos, pero nunca contrarias a la legislación y los fines e intereses de la comunidad y del estado.

EN FUNCION DE LO AQUÍ PLANTEADO ESPEPRAMOS QUE LOS ONSEJOS COMUNALES, COMUNAS Y DEMAS ORGANIZACIONES COMUNITARIAS PARTICIPEN CON SUS PROPUESTAS Y EXHORTAMOS A LA CIUDADANA ALCALDESA DEL MUNICIPIO IRIBARREN, PROFESORA AMALIA SAENZ Y A TODOS LOS CONSEJALES Y CONSEJALAS DE LA CAMARA MUNCIPAL PAPRTICIPEN Y ASUMAN, COMO ASÍ LO DEJO EXPRESAMENTE PLANTEADO NUESTRO COMANDANTE SUPREMO HUGO CHAVEZ, QUE ELLOS DEBEN MANDAR OBEDECIENDO AL PUEBLO SOBERANO.


PODER COMUNAL EN GOBIERNO DEL ESTADO LARA.

jueves, 30 de mayo de 2013

Trueke Caracas

Trueke Caracas convoca al encuentro de debate-propuestas: Economías populares y solidarias frente al golpe económico en Venezuela. Debate y propuestas concretas

Economías populares y solidarias frente al golpe económico en Venezuela. Debate y propuestas concretas



Trueke Caracas

En la actual coyuntura que vive Venezuela, se está desarrollando toda una estrategia de sabotaje económico, que se expresa en escasez, desabastecimiento y especulación, lo que afecta seriamente el consumo básico de los venezolanos y las venezolanas. Esto exige que el pueblo organizado esté más consciente e informado tanto de los factores que inciden en esta crisis económica, como de las estrategias que podemos impulsar para contrarrestar los efectos de ella.


domingo, 26 de mayo de 2013

Declaración de la 1° Asamblea Continental de los Movimientos Sociales hacia el ALBA HUGO CHÁVEZ FRÍAS


Declaración de la 1° Asamblea Continental de los Movimientos Sociales hacia el ALBA
HUGO CHÁVEZ FRÍAS
/Declaration of the First Continental Assembly of Social Movements towards ALBA “Hugo Chávez Frías”

Del 16 al 20 de mayo, en la Escuela Nacional Florestan Fernandes, municipio de Guararema, estado de São Paulo, Brasil; nos hemos encontrado más de 200 delegadas y delegados de movimientos de mujeres, campesinos, urbanos, indígenas, estudiantes, jóvenes, sindicatos y organizaciones agroecológicas de 22 países, para constituir la I Asamblea Continental de los Movimientos Sociales hacia el ALBA.
Hemos llegado aquí como parte de un proceso histórico que nos ha hecho encontrarnos en foros, campañas, redes internacionales, instancias sectoriales y diversas luchas dentro de cada uno de nuestros países, ondeando las mismas banderas de lucha y los mismos sueños por una verdadera transformación social.
Vivimos una nueva época en Nuestra América que se ha expresado en los últimos años a través de diversas movilizaciones y rebeliones populares, la búsqueda por la superación del neoliberalismo y la construcción de una sociedad alternativa que sea justa e inclusiva, porque ya es posible y necesaria.
La derrota del ALCA en 2005, evidenció la resistencia de los movimientos sociales y una nueva configuración geopolítica continental, caracterizada por el surgimiento de gobiernos populares que se atreven a enfrentar al imperio. La apuesta máxima en este sentido, lanzada en 2004 por Fidel Castro y Hugo Chávez, es lo que hoy se llama Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
ALBA es un proyecto esencialmente político, antineoliberal y antiimperialista, fundamentado en los principios de la cooperación, la complementariedad y la solidaridad, que busca acumular fuerzas populares e institucionales por una nueva gesta de independencia latinoamericana, de los pueblos y para los pueblos, por una integración popular, por la vida, por la justicia, por la paz, por la soberanía, por la identidad, por la igualdad, por la liberación de América Latina, por una auténtica emancipación que tenga su horizonte en el socialismo indo-afro-americano.
Sin embargo, el Imperio sigue movilizándose en contra de la reorganización de las fuerzas populares y el surgimiento de nuevos proyectos autónomos de integración de la Patria Grande. Luego de las primeras rebeliones antineoliberales, EEUU ha comenzado a reorientar su política exterior con el fin de recuperar su hegemonía sobre el proceso continental en varias dimensiones: económica, militar, normativa, cultural, mediática, política y territorial.
El estallido de la crisis capitalista en el seno de Wall Street en 2008, reforzó estos planes. Desde ese momento visibilizamos una contraofensiva imperialista aún mayor en el continente que se expresa en el aumento de la presencia transnacional en los territorios, el saqueo de nuestros bienes naturales y la privatización de los derechos sociales; la militarización del continente, la criminalización y represión de la protesta popular; la intervención estadounidense en los golpes de Estado en Honduras y Paraguay; la permanente desestabilización de gobiernos progresistas latinoamericanos; el intento de recuperar influencia política y económica a través de iniciativas como la Alianza del Pacífico y otros acuerdos internacionales.
En este contexto marcado por la avanzada imperialista, por una parte, pero también por la apertura de nuevas posibilidades con el horizonte que nos marca el proyecto lanzado por los gobiernos del ALBA, se hace más necesario que nunca la Articulación de los Movimientos Sociales del continente. Tenemos que asumir el desafío histórico de articular las resistencias y pasar a la ofensiva con un pensamiento original y nuevas propuestas de modelos civilizatorios, que recuperen las mejores tradiciones de nuestros pueblos.
Ratificamos los principios, lineamientos y objetivos de nuestra primera carta de los Movimientos Sociales de las Américas de construir la integración continental de los movimientos sociales desde abajo y a la izquierda, impulsando el ALBA y la solidaridad de los pueblos, frente al proyecto del imperialismo.
Afirmamos nuestro compromiso de aportar al proyecto de integración latinoamericano, seguir las batallas anticoloniales, anticapitalistas, antiimperialistas y antipatriarcales, bajo los principios de solidaridad permanente y activa entre los pueblos, a través de acciones concretas contra todas las formas de poder que oprimen y dominan.
Reafirmamos nuestra apuesta por lograr la autodeterminación de los pueblos, la soberanía popular en todos los órdenes: lo territorial, alimentario, energético, económico, político, cultural y social.
Defenderemos la soberanía de los pueblos a decidir sobre sus territorios, los bienes naturales y nos comprometemos a defender los derechos de la Madre Tierra.
Los movimientos sociales de nuestra América llamamos a:
Promover la unidad e integración regional basada en un modelo de vida alternativo, sostenible, sustentable y solidario, donde los modos de producción y reproducción estén al servicio de los pueblos.
Relanzar la lucha de masas y la lucha de clases, a nivel nacional, regional y continental, que nos permita poner freno y desmantelar programas y proyectos del capitalismo neoliberal.
Tejer redes y coordinaciones efectivas de comunicación popular, que nos permitan dar la batalla de ideas, y frenar la manipulación de la información por las corporaciones de los medios de comunicación.
Profundizar nuestros procesos de formación política e ideológica para fortalecer a nuestras organizaciones, así como avanzar en procesos de unidad conscientes y consecuentes con las transformaciones necesarias.
Asimismo,
-Manifestamos nuestro apoyo y solidaridad al pueblo de Colombia ante este momento crucial del proceso de diálogo y negociación para alcanzar la firma de acuerdo de paz con justicia social, que verdaderamente resuelvan las causas que dieron origen al conflicto armado. Estaremos atentos al desarrollo de este proceso, dispuestos a colaborar y acompañar en la manera que el pueblo colombiano lo necesite.
-Manifestamos nuestro apoyo al Gobierno Bolivariano de Venezuela encabezado por el Compañero Presidente Nicolás Maduro, expresión inequívoca de la voluntad popular del pueblo venezolano reflejada en las urnas el pasado 14 de abril, ante los intentos continuos de desestabilización por parte de la derecha que busca desconocer la decisión soberana del pueblo y conducir el país hacia una crisis política, institucional y económica.
Esta Articulación Continental de los Movimientos Sociales hacia el ALBA es parte de un proceso emancipador que desde la Revolución Haitiana hasta nuestros días, busca construir una sociedad más justa y profundamente humana. Nuestro compromiso es continuar el legado de millones de revolucionarias y revolucionarios como Bolívar, San Martín, Dolores Cacuango, Toussaint L’Overture, José María Morelos, Francisco Morazán, Bartolina Sisa y tantos otros que de manera solidaria y desprendida entregaron sus vidas por estos ideales.
Reafirmando nuestra historia, nuestra Asamblea lleva el nombre de uno de ellos, el de nuestro Comandante Hugo Chávez, a quién honramos retomando sus banderas de lucha por la unidad y la hermandad entre todos los pueblos de esta Patria grande, libre y soberana.
“’La unidad e integración de Nuestra América está en nuestro horizonte y es nuestro camino!”
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(TRADUCCION)
Declaration of the First Continental Assembly of Social Movements towards ALBA “Hugo Chávez Frías”

From the 16th to the 20th of May, in the National School Florestan Fernandes, municipality of Guararema, State of São Paulo, Brazil, with the participation of more than two hundred delegates from women’s, campesino, urban, indigenous, student and youth movements, unions and agroecological organizations from twenty-two countries, the First Continental Assembly of Social Movements towards ALBA was celebrated.
We came here as part of a historic process that brought us together in forums, campaigns, international networks, social sector groupings and various struggles within each of our countries, raising the same battle flags and sharing dreams of a real social transformation.
In Our America, we find ourselves in a new epoch which has found expression in recent years through diverse mobilizations and popular rebellions, the search for overcoming neoliberalism and the building of an alternative society based on justice and inclusion, because this is now both possible and necessary.
The defeat of the FTAA in 2005 witnessed the resistance of social movements and a new hemispheric geopolitical configuration, characterized by the rise of popular governments that have dared to confront the Empire. The greatest commitment towards this, launched in 2004 by Fidel Castro and Hugo Chávez, is what is now called The Bolivarian Alliance for the Peoples of Our America (ALBA: Spanish acronym for Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra America).
ALBA is an essentially political, anti-neoliberal, anti-imperialist project, based on the principles of cooperation, complementarity and solidarity, that seeks to accumulate popular and institutional forces for a new declaration of Latin American independence, a movement of peoples and for peoples, for people’s integration, for life, justice, peace, sovereignty, identity, equality, for the liberation of Latin America, through an authentic emancipation that envisions Indo-Afro-American socialism.
Nevertheless, the Empire continues to mobilize reactionary forces against the reorganization of popular forces and the rise of new autonomous projects for the integration of the Patria Grande.  After the first anti-neoliberal rebellions, the USA has begun to take a new direction in foreign policy in order to recover their hegemony over the Continent in various aspects including the economic, military, regulatory, cultural, mass media, political and territorial dimensions.
The explosion of the capitalist crisis on Wall Street in 2008 reinforced these designs. From that moment we saw an even greater imperialist counter-offensive in the hemisphere, expressed in the increase in transnational presence in different territories, the plundering of our natural resources and the privatization of social rights; militarization of the hemisphere; criminalization and repression of popular protest; US participation in the coups d’état in Honduras and Paraguay; the on-going destabilization of progressive Latin American governments; the attempt to regain political and economic influence through such initiatives as the Pacific Alliance and other international agreements.
In this context, marked by imperialist initiatives on the one hand, but also by the opening of new possibilities with the perspective set out by the project launched by the governments of ALBA, the Coalition of Social Movements in the continent is needed more than ever before. We must meet the historical challenge to coordinate resistance and move to the offensive with original ideas and new proposals for models of civilization, which can recover the best traditions of our peoples.
We ratify the principles, guidelines and objectives of our first Charter of Social Movements, of building hemispheric integration from below and from the left, promoting ALBA and the solidarity of our peoples in the face of the imperialist challenge.
We declare our commitment to the project of Latin American integration, to continue our anticolonial, anticapitalist, anti-imperialist and anti-patriarchal struggles, based on principles of permanent and active solidarity among our peoples, through concrete action against all forms of power that oppress and dominate us.
We reaffirm our commitment to achieve the self-determination of our peoples and popular sovereignty in every dimension: be it territorial, food, energy, economic, political, cultural or social.
We shall defend the sovereignty of our peoples to make their own decisions concerning territories, natural resources, together with a commitment to defend the rights of Mother Earth.
We, social movements of Our America, call for:
  • The promotion of unity and regional integration based on an alternative, sustainable, supportable model, marked by solidarity, where the modes of production and reproduction are at the service of our peoples.
  • Re-launching the struggles of the masses and the class struggle at the national, regional and continental levels, in order to halt and to dismantle programmes and projects of neoliberal capitalism.
  • Establishing networks and effective coordination of popular communication, which will equip us to engage in the struggle of ideas, and to curb the manipulation of information on the part of corporations and the mass media.
  • Deepening our processes of political and ideological formation in order to strengthen our organizations, and moving forward with processes of unity that are consequent and consciously in accord with needed transformations.
At the same time,
We affirm our support and solidarity with the people of Colombia in this crucial moment in the process of dialogue and negotiation towards the signing of a peace agreement characterized by social justice, an agreement that would truly resolve the problems that gave rise to the armed conflict. We are monitoring the development of this process, and ready to collaborate and accompany the process in any way that the Colombian people need.
We affirm our support for the Bolivarian Government of Venezuela, headed by Comrade President Nicolás Maduro, who represents the unequivocal popular will of the Venezuelan people as reflected in the elections of April 14 2013, in the face of continual attempts to destabilize the country on the part of forces on the right, who seek to overturn the sovereign decision of the people and create a political, institutional and economic crisis in the country.
This Continental Coalition of Social Movements towards ALBA is part of an emancipatory process, reaching from the Haitian Revolution to our own time, seeking to create a more just and profoundly human society. Our commitment is to continue the legacy of millions of revolutionary people such as Bolivar, San Martin, Dolores Cacuango, Toussant L’Ouverture, José María Morelos, Francisco Morazán, Bartolina Sisa and many others who in solidarity committed their lives to these ideals.
Reaffirming our own history, our Assembly is named after one of them, our Commander Hugo Chávez, whom we honour by taking up his struggle for unity and brotherhood among all the peoples of this Great, Free and Sovereign Fatherland.
“The unity and integration of Our America is our horizon and is the path that we follow!”
 (Translation: Jordan Bishop. Canada)

viernes, 24 de mayo de 2013

Jornada en la Casa de Proletariado. Barquisimeto, estado Lara.

LA RED NACIONAL DE COMUNEROS Y COMUNERAS, TERRITORIO COMUNAL LARA-PORTUGUESA-YARACUY
INVITA:
En el marco del Poder Comunal en Gobierno y en función de acuerdos arribados con representantes del MINCI en Caracas:
se realizará una Jornada el día 28 de mayo a partir de las 9 a.m. en la Casa del proletariado (antigua casa Sindical de Barquisimeto) donde se abordará el tema de la Comunicación Comunitaria en la perspectiva de fortalecer el Consejo de Comunicación de la RED.
Vendrán camaradas del MINCI.
Será propicia la oportunidad para abordar otros temas de actualidad referidos a la construcción de las Comunas y la defensa de la revolución bolivariana, activando preparativos para la gran Marcha Anti imperialista del poder popular, contra el fascismo y en defensa de la revolución, actividad prevista para el 5 de junio.
Se recomienda llevar colaboración para la logística de ese día (28-5-13). (café, vasos, platos desechables, panes, refrescos o jugos) enviar por esta vía datos de quienes asistiran y colaboración que traerá cada comuna, consejo comunal u organización.