domingo, 15 de marzo de 2015

HOY ME ENCONTRÉ CON ELLA

Hoy me encontré con ella, mientras le cantaba a ojos cerrado su canción, le cantaba desde el alma, con un amor agigantado que me exigía le hablara, le contara sobre nosotros, sobre ella y yo, y me sentí pleno ante sus sonrisa, que correspondía por lo vivido desde que la memoria en causa justa le dio vida, en mi sangre que recorre y genera el palpitar que por ella y para ella me compromete la vida, la patria, Venezuela. Por Manuel Pérez. Vocero de la RNC. Consejo Comunero de Trujillo.

sábado, 14 de marzo de 2015

LA DERECHA VENEZOLANA ENTRAMPADA EN SU ODIO

El imperialismo norteamericano pone en juego su absurda y desquiciada política guerrerista, al ver que el pueblo venezolano ha derrotado, una tras otras, las artimañas de las que se ha valido, usando una desfigurada y cada vez más debilitada y fragmentada oposición, para escamotear el proceso soberano y revolucionario iniciado por el Comandante Chávez y continuado valientemente por Nicolás Maduro. Declarar a EEUU en emergencia por la amenaza, que según ese guión tramposo, representa nuestro país, no es, si no, la artimaña del gobierno norteamericano para poner a prueba su naturaleza hegemonista, su enfermiza manía de creerse dueño del mundo y mostrar desvergonzadamente su capricho por controlar las economías de los países, que según la doctrina Monroe, aun vigente en su decadente modelo, pertenecen a una periferia de donde ha succionado riquezas y recursos a partir de el colaboracionismo de gobiernos sumisos. Chávez comenzó a golpear ese esquema unipolar sobre el que se ha erigido la dominación imperial en estos tiempos, impulsó un modelo multipolar, una nueva geopolítica, donde el respeto a la soberanía de las naciones constituyera principio en la interrelación necesaria. América Latina comenzó a despuntar, y ya no era la solitaria y digna resistencia de un pequeño país como Cuba, que ha soportado victoriosamente años de bloqueo económico, si no que una oleada de frescura política se abría paso por sobre el pantanoso y opresivo laberinto neoliberal. Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, entre otros, acompañaron a Cuba y Venezuela en una gesta heroica, donde el discurso anti imperialista, democrático, de respeto a la soberanía y sus pueblos fue abonando el camino hacia la unidad e integración latinoamericana. Ante el ALCA, surgió el ALBA y espacios de encuentro se forjan al calor de una nueva visión del integracionismo político, económico y cultural de los pueblos y gobiernos de estas latitudes. Organismos como el CELAC, la UNASUR, PETROCARIBE, entre otros, se erigen como bastiones donde una voz se alza por sobre el hegemonismo que EEUU viene ejerciendo desde la ONU o la OEA. Y no es que en esos nuevos foros internacionales, surgidos del esfuerzo de cada nación para superar las dificultades acarreadas por una voracidad sin fin del mercado (rostro inequívoco del capitalismo), todos los gobiernos comulguen con el socialismo, con la transformación radical de la sociedad. No, cada sociedad anda en la búsqueda de nuevos derroteros para saldar deudas sociales en un continente arrasado por tiranías, gobiernos dictatoriales, recetas fondomonetaristas, pero cada experiencia, desde su perspectiva, ha encontrado la manera de acompañar y hacerse acompañar en la compleja construcción de modelos que se acerquen cada vez más a los anhelos de un pueblo deseoso de una participación más protagónico en el diseño de su destino. Esto al parecer no es bien visto por quien desde la Casa Blanca, siempre observa con preocupación y con muy explicitas maneras de doblar el brazo a quien no entre en su plan, ese que pretende “canalizar” los destinos de los pueblos del mundo. Para hacer valer su voluntad, cualquier artilugio sirve de pretexto. En la década de los 60 la acusación de comunista bastaba para aplicar la intervención directa o por encargo(los costos humanos y materiales de tal condena imperial son incontables), luego la acusación de narcotraficante fue la otra escusa. Recientemente el discurso antiterrorista, alimentado con autoatentados, con financiamiento a facciones que fomentan esta práctica ha configurado una plataforma para apretar el dominio en el mundo árabe, asegurándose el control del negocio petrolero en esos territorios. Ahora el supremo juez, el máximo tribunal del planeta pretende trasgredir hasta la propia geografía, y borra de un plumazo todo precepto de derecho internacional para situarse como quien desde su poderío imperial ordena a los gobiernos lo que debe hacer o no, determinando quien es merecedor o no de alguna medida judicial, de alguna medida de gracia, de algún beneficio o condena. Pero desde América Latina soplan vientos preocupantes para quienes habían pregonado la tesis del “fin de la historia” y creyendo que habían derrotado en la frustración y la flexibilización ideológica a los movimientos sociales y a las izquierdas, los pueblos, como ave fénix regresan por lo que le corresponde en esta fase de su devenir cual espectro luminoso de lo que Carlos Marx refirió como el “fantasma” recorriendo los rincones del mundo. Los aletazos se hacen sentir ya en la vieja Europa, y Grecia lanza señales de esperanza, al igual que en España, iniciando así un camino duro y complejo entre las fuerzas del conservadurismo y los cambios necesarios. Esto tampoco le cuadra mucho al imperialismo norteamericano, quien además tiene sus tormentos con los rusos, los chinos, los iraníes, y otros tantos que aprovechan coyunturas para abrirse paso hacia una nueva correlación de fuerzas. Esto al parecer no lo entienden los recalcitrantes sectores de derecha venezolana, quienes en este momento crucial, cuando Obama en nombre de la “verdadera mano que mece la cuna” declara que Venezuela representa una amenaza y deja suelto así los perros de la guerra, quienes tienen la nefasta herencia de muerte acumulada en episodios tan inhumanos como el lanzamiento de la bomba atómica, el exterminio de pueblos, el aniquilamiento incluso de sus propios ciudadanos. Esta llamado oposición venezolana, extraviada en sus ambiciones, enfrentada en sus contradicciones, ha caído en una especie de trampa con la jugada, y muy mala jugada, que su socio del norte ha lanzado sobre el tablero. En el seno de los sectores oposicionista se debaten entre aplaudir la grosera injerencia extranjera y salirse por un costado del dilema, para insinuarse ante el creciente sentimiento de unidad nacional, como defensores de un nacionalismo raquítico. No niego que algunos, los que desde algún tiempo vienen distanciándose del radicalismo extremista expresen muestras de rectificación, a otros, el odio, el revanchismo le impedirá situarse en el lado que la historia y el patriotismo les demanda. Hasta la alta jerarquía católica ha calificado como ”inaceptable el injerencismo de EEUU contra Venezuela” por las consecuencias que puede tener contra el pueblo venezolano. Otros dirigentes por su parte se desmarcan del silencio cómplice que guardan los más connotados líderes de la llamada Mesa de la Unidad, y se atreven a colocar, desde su libertad de pensamiento, puntos a favor de la soberanía que pretende con prepotencia mancillar la bota imperial. El partido Bandera Roja, que otrora formara parte de la izquierda venezolana y hoy le hace comparsa a las más enfermizas tesis contrarrevolucionarias, se empantana en desviaciones y confusiones ideológicas, que sin duda, le inclinan hacia el lado de la traición y la inmoralidad. Para justificar su vacilante pose, pretenden, a esta hora de amenaza real del imperialismo norteamericano, colocar en el mismo horizonte de confrontación táctica al gobierno chino o al gobierno ruso y bajo el pretexto que debemos enfrentarlos por igual, pierde de vista las particularidades que adquiere la dinámica geopolítica del momento, haciendo con ello un flaco servicio a su supuesta postura anti imperialista. Es tan pro injerencista tal postura que, entre algunos de los comentarios que se hacen en la cuenta de una persona que difunde el comunicado oficial de este partido a través de las redes sociales, se puede leer lo siguiente: “que vengan los gringos y nos invadan pana y seamos una colonia americana y puntoooo”, por supuesto, comentario que no forma parte del comunicado, pero que deriva del empastelamiento ideológico de una agrupación que perdió la brújula para las más cruciales coyunturas del país. Así pues, usted podrá observar cada uno de los matices que se exhiben desde una oposición que cada vez demuestra su incapacidad para hacerse referencia válida, incluso para quienes alguna vez aspiraron liderazgos políticos racionales o por lo menos enmarcado la defensa de los más sagrados intereses de la patria. En todo caso, con lo mucho que queda por debatir y definir dentro del campo revolucionario en procura de fortalecer la construcción del socialismo, tenemos plenamente ubicado al enemigo principal de nuestro pueblo y los pueblos de América y ese no es otro que el imperialismo norteamericano, del que Bolívar dijera que estaba destinado a “plagar de hambre y miseria a la América en nombre de la Libertad” y el que más recientemente nos declaro como su “amenaza inusual” para preparar así su fórmula de guerra, que seguramente no distinguirá entre chavistas y opositores. 13 de marzo de 2015. Por Nelson Ures Militante de la Red Nacional de Comnuner@s

miércoles, 11 de marzo de 2015

LA RED NACIONAL DE COMUNER@S A DISPOSICIÓN DEL PLAN ANTIIMPERIALISTA POR LA DEFENSA DE LA PATRIA

“Ni un tantito así” de dudas en este momento crucial para nuestra amada patria bolivariana y chavista. El imperialismo norteamericano, en su desespero ante su decadente influencia en el mundo y los evidentes avances de otros modelos sociales, de otras economías y alianzas políticas que le desplazan en su tradicional hegemonismo, sin importarle incluso el deterioro del nivel de vida y los derechos de sus propios ciudadanos, acude a la inhumana formula de la guerra. Los monstruos sulfurosos del pentágono, los cancerberos del gran capital, los verdaderos dueños del circo hacen hablar cual ventrílocuo a su muñeco trajeado de Presidente, un Obama carente ya de voluntad propia solicita declarar a los Estados Unidos en emergencia ante la amenaza, que según su macabro plan, representa Venezuela. Sabemos que esta medida trae aparejada otro conjunto de desquiciadas acciones, donde no debemos descartar una posible intervención militar imperialista, escenario ante el cual debemos prepararnos con la más alta moral y convicción de pueblo heroico, de pueblo enraizado en el ideal bolivariano y chavista. Ha llegado pues la hora unir toda nuestra capacidad política y de movilización, que ningún rincón de la patria este fuera de este plan anti imperialista de defensa de la patria. En tal sentido la Red Nacional de Comuner@s, junto a todas las Aulas Integrales Campesinas de la Universidad Campesina de Venezuela Argimiro Gabaldón, se pone a disposición del alto mando político de la revolución, a la orden de nuestro Comandante Presidente Nicolás Maduro, como fuerza de defensa en cada uno de nuestros territorios desde donde la unidad cívico-militar articule los planes concretos con coherencia nacional, prestos cada uno de nuestros comuneros y comuneras en mas de 450 Comunas a las tareas de defensa que sean necesarios, dentro de las que destacamos: Creación de los Comandos Populares con las tareas siguientes: -Defensa y Protección de instalaciones de salud comunitaria, centros educativos, centros de abastecimiento de alimentos (desde pequeñas bodegas, abastos, y centros de acopio, todos ellos bajo el control del respectivo Consejo de Economía Comunal, garantizando el abastecimiento ordenado y justo de alimentos en circunstancias de contingencias) -Resguardo y protección de familias, población infantil, adultos y adultas mayores -Neutralización a focos de guarimbas, saboteadores, paramilitares y acciones hamponiles. -Control comunal y defensa de medios de comunicación poniéndolos al servicio de la defensa de la patria. -Control comunal de vías de acceso, servicios públicos, medios de transporte. -Organización de Brigadas Populares y Milicias Comunales para atender diferentes emergencias, bajo control del liderazgo comunitario revolucionario. Los comuneros y comuneras, Aulas Campesinas, nos colocamos, de manera disciplinada, al servicio del Plan orientado por nuestro Gobierno Revolucionario y convocamos al resto de fuerzas populares para que nos unifiquemos nacional y regionalmente en un Frente Popular Antiimperialista para las diferentes tareas que hagan parte de un Plan Unitario de defensa de la Patria. Esta batalla por nuestra dignidad es crucial para América Latina y el Caribe, para la vieja Europa que alza sus banderas contra la opresión, y en el fondo de nuestro histórico orgullo, de nuestra herencia libertaria, decimos con firmeza QUE SI SOMOS UNA AMENAZA CONTRA EL GUERRERISMO YANKY, QUE SI SOMOS UNA AMENAZA CONTRA EL CAPITALISMO, QUE CON NUESTRO AMOR Y NUESTRO APEGO A LA PAZ Y A LA DEMOCRACIA POPULAR, SI REPRESENTAMOS UNA AMENAZA CONTRA TODO AQUEL QUE OPTE, EN CUALQUIER PARTE DEL PLANETA A MANCILLAR LA DIGNIDAD HUMANA . ESTA CONVICCIÓN POR NUESTRA HISTORIA, POR NUESTRA CULTURA, POR NUESTROS NIÑOS Y NIÑAS DE LA PATRIA NOS COLOCAN EN ESTE DESAFIO Y LO ASUMIMOS SIN TEMOR. SOLICITAMOS A LOS PAISES HERMANOS, A LAS ORGANIZACIONES POPULARES DEL MUNDO QUE MANIFIESTEN SU ACTIVA SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO EN ESTE MOMENTO DONDE NOS JUGAMOS EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA PAZ Y LA CONVIVENCIA PARA NUESTROS PUEBLOS, LOS COMUNEROS Y COMUNERAS DAMOS UN PASO AL FRENTE. ¡ TODA COMUNA UNA TRINCHERA PARA DEFENDER LA PATRIA! ¡ COMUNAS, AULAS CAMPESINAS, TRABAJADORES, ESTUDIANTES, PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS! ¡AL IMPERIALISMO, NI UN TANTITO ASÍ!

domingo, 8 de marzo de 2015

El peligro real de quedarnos sin campesin@s

Por Profesor Arnaldo Guédez "El reto que deben enfrentar (…) las comunidades campesinas consiste en dejar de ser motivo de turismo revolucionario y de curiosidad malsana, para intentar salvar sus tradiciones con frecuencia muy valiosas" (Roger Bartra). En artículos anteriores hemos escrito sobre el problema de la migración en Venezuela, haciendo énfasis en el movimiento de grandes porciones de la población del campo a las principales ciudades y centros urbanos. Las estadísticas demuestran estas tendencias en los últimos cincuenta años, la movilidad de campesinos y campesinas hacia los grandes centros poblados ha sido un problema recurrente. Todos estamos conscientes de la forma cómo este fenómeno ha afectado a la economía y a los diversos sectores productivos del país y entre ellos, especialmente la agricultura y en consecuencia al grupo social que la ejerce: los campesinos. Resulta realmente impactante este problema de la humanidad, que obedece a la lógica creada por el sistema capitalista pues desde sus primeros tiempos provocó el éxodo de los campesinos para convertirlos en obreros asalariados. En Venezuela, en menos de 50 años, más del 80% de la población se desplazó de tal forma que a mediados del recién finalizado siglo XX, se percibía la tendencia de que los sectores vinculados a las actividades agropecuarias se desplazaban rápidamente a las zonas urbanas. Los campesinos se redujeron, pasando a ser en términos numéricos, una población pequeña en relación con los pobladores de las zonas urbanas y peri urbanas. Si tomamos en cuenta los problemas que han obstaculizado el desarrollo agrícola y la expansión de éste, podemos mencionar la no aplicación de leyes contra el latifundio, pocas inversiones en infraestructura, falta de seguridad social en los sectores campesinos, pocos servicios y políticas que garanticen seguridad en los precios; todo esto hace que el problema se complejice cada vez más. Para hacer un ejercicio del comportamiento poblacional en Venezuela, tomaremos los siguientes datos de los censos de 1941-1981; referente a la población ocupada ubicada en zonas agrícolas para la década de 1940, con una población de 1.240.682 hab. ocupadas, sólo 635.600 hab. se dedicaban actividades agropecuarias. Para la década de 1950 con 1.599.368 hab. ocupadas, la población agrícola pasó a 704.704, esto significó un aumento de la población en % y también en la actividad. Para la década de los sesenta la población ocupada en las actividades agrícolas en Venezuela era de 2.042.546 hab. siendo los agricultores sólo 721.203 hab. Para la década de 1970 con una población agrícola ocupadade 2.978.227 hab. la población agrícola ocupada en Venezuela era de 611.536 hab. productores. Para la década de los ochenta la población ocupada en el campo aumenta a 4.547.445 hab, pero sólo 533.006 hab. se ocupaban de las labores relacionadas con la producción de alimentos. Otro dato interesante es el siguiente: la población rural entre el período 1930-1990 se mantuvo durante todo este periodo en un rango menor a los 3000 habitantes, mientras que el área residencial urbana se elevó a más de 20.000 habitantes, registrándose un ascenso vertiginoso en la gráfica de crecimiento de la población del área residencial urbana con relación al área poblacional rural, es decir, el crecimiento rural se estancó por más de seis décadas. Como puede notarse, la población dedicada a la agricultura en las tres primeras décadas tomadas como referencia, tiende a mantenerse o a decrecer proporcionalmente con el crecimiento bruto de la población. Hay que denotar como dato interesante, que en la década donde tiene un leve incremento la actividad agrícola es en el periodo de la dictadura de Pérez Jiménez, luego comienza el declive. Dos variables que podemos considerar son el aumento de la población agrícola ocupada general y la cantidad de habitantes dedicados a labores agrícolas. Para la década de los ochenta según los datos del Banco Central de Venezuela, sólo un tercio de la población se encontraba dedicado a la agricultura, no queriendo decir esto que vivan en el campo, si notamos las cuatros décadas analizadas, el comportamiento de la población en el medio rural o dedicadas a la agricultura, aumentó de un millón en 1940, a cuatro millones y medio para 1980, pero los habitantes dedicados a las labores de producción de alimentos, se redujo comparativamente con el crecimiento total de la población ocupada en labores agrícolas y pecuarias. El problema no puede analizarse sólo desde la perspectiva poblacional en el sentido estricto de la palabra, -aunque ello es importante-, el mayor impacto de este problema radica en la pérdida cada día más acentuada de la cultura del trabajo, de la cultura campesina, es decir, de la vida campesina y con ella su tradición de trabajo, que es en sí misma, la ciencia de producir alimentos.  Como lo define Marc Bloch, el campesino es un cultivador, ello implica que es un individuo o comunidad que dedica gran parte de su vida material y espiritual a la delicada y noble labor de cuidar y producir con esmero alimentos. Además, la relación con la tierra le da una característica de clases claramente definida, especialmente en Latinoamérica se consideraba al campesino como una clase social revolucionaria, ligada estrechamente a los procesos de liberación nacional.

jueves, 5 de marzo de 2015

Chávez Vive, la lucha sigue

Hoy 5 de Marzo se cumplen dos años de la siembra del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías. Es tarea de los pueblos y sus organizaciones populares mantener esa impronta revolucionaria frente a las narices de las oligarquías que vuelven a imponer agenda y a llenar de hambre a nuestros pueblos. Desde el inolvidable "Por ahora" del 4 de Febrero del ́92 hasta el "Hoy tenemos Pueblo, que nadie se equivoque" de su último discurso en Diciembre del 2012, el Comandante fue tejiendo sus caminos de madurez revolucionaria, de estirpe libertadora y popular. Caminos que hubieran sido imposible sin un pueblo rodilla en tierra, combativo, creativo, humilde y conductor del proceso. Desde la dirección del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, ocupando calles y puntos estratégicos el 4 de febrero de 1992, el mundo conoció a un militar que retomaba las banderas de Bolívar, de Sucre, Zamora y de tantos otrxs libertadorxs de Nuestraamérica. Comenzaba así la larga marcha del Comandante Chávez. Preso luego de entregar las armas para no seguir sacrificando vidas y resguardar lo más posible a sus compatriotas, el Comandante comenzaba a ganarse el respeto de la población pobre y trabajadora de Venezuela. Dos años después será liberado y, junto a distintxs compañerxs, forman el Movimiento Quinta República, con el que gana las elecciones presidenciales de 1998. A partir de ese momento, el ideal bolivariano comienza a profundizarse y a ser masivo en todos los rincones del país. Es en este período presidencial donde se realiza el referéndum para el cambio de la Constitución en base a la consulta popular, devolviéndole así al pueblo su rol protagónico. Dicho proceso constituyente será el sostén del proyecto contra hegemónico de las mayorías, el mismo que le disputara a los grandes capitales el rumbo de la nación, la lucha por su soberanía. No pasará mucho tiempo para que el imperialismo yankee y sus chupamedias locales quieran meter sus manos en el proceso de cambio. En abril del 2002, luego de presiones militares, eclesiásticas y de distintos sectores burgueses de Venezuela, el Comandante es secuestrado por militares golpistas. El pueblo, como siempre, se hizo cargo de la calle y mostró una vez más que no hay presión ni timón más fuerte que el del poder popular. Las calles de Caracas, el Palacio de Miraflores y el canal Venezolana de Televisión fueron tomados por militantes chavistas y es así como se desbarató el plan golpista. Horas más tarde, Chávez es liberado y vuelve al palacio de Miraflores. Retomando las luchas históricas, el pueblo venezolano le daba un cachetazo a mano limpia al imperialismo y a sus socios entreguistas. Elección tras elección, los venezolanos continuaron eligiendo al proceso bolivariano referenciado en Chávez, por ser el único capaz de lograr una transformación de fondo ante los problemas impuestos por el capitalismo. En ese sentido, es nuestro Comandante quien entrado el año 2006 hace pública la necesidad de construir el Socialismo para superar la urgente crisis global. El proceso se radicaliza. Hoy, a 16 años de aquella primera victoria presidencial, podemos ver resultados a simple vista: la eliminación del analfabetismo, la redistribución de la riqueza, la ley de Tierras que combate al latifundio, la construcción de cientos de miles de viviendas para lxs más necesitadxs, la nacionalización de los servicios básicos y de los bienes comunes. A la par, se impulsó la organización del pueblo a través de las Comunas, espacios de auto organización y decisión que tienden a reemplazar las instituciones del viejo orden, entre otras cosas. Al igual que Cuba y Bolivia (con sus complejidades y especificidades), el proceso bolivariano es sin dudas una referencia. Son nuestros mayores avances como pueblo latinoamericano, por lo cual es tarea del campo popular defenderlos en cada una de sus coyunturas. Hoy en día, los mismos mentores del golpe del 2002 vuelven a intentar arremeter con un plan sistemático de agresión: guerra económica (desabastecimiento, acaparamiento, baja del precio internacional del petróleo, contrabando), guerra mediática, persecución a sus referentes, nuevos intentos golpistas, etc. El accionar va variando, pero la mira siempre apunta al proyecto de lxs de abajo. Es el mismo poder económico concentrado que en nuestro país, es la mano siempre pirata, salvaje, asesina y obediente al imperialismo, es la cúpula eclesiástica que no duda a la hora de generar más hambre y desigualdad, son los estudiantes fascistas que sueñan con Miami y sus Miss Universo. Son ellos los que odian el empoderamiento del pueblo, no se bancan que decidamos lxs trabajadorxs, lxs negrxs, lxs pobladorxs del Alto, de los barrios humildes, de nuestras villas, lxs jóvenes que soñamos con un futuro de igualdad y justicia y luchamos día a día por ello. Una y otra vez, la receta norteamericana se repite, se mete en nuestros países, nos trunca el camino; una y otra vez es el pueblo el único que tiene la respuesta, las herramientas para desafiar a los poderosos. La situación actual nos pone a prueba, nos interpela y nos demanda con una afirmación: o se está con el pueblo revolucionario o se está con la derecha. Nosotros y nosotras elegimos, como siempre, estar con el pueblo revolucionario bolivariano ya que nos entendemos parte de la misma lucha. Continuando con la gran misión que Chávez y Fidel le encomendaron a nuestros pueblos a partir de la creación del ALBA (en contraposición al ALCA neo liberal) y como parte de los Movimientos Sociales hacia ALBA Capítulo Argentino, le brindamos nuestro mayor apoyo al presidente y compañero Nicolás Maduro y así a todo el pueblo venezolano que sigue diciendo: ¡Acá no se rinde nadie! ¡Viviremos y venceremos!

Eterno Retorno

Ahora entiendo la insistencia de nuestro Comandante Chávez con eso del eterno retorno. Vi su ser en la palabra y la mirada del pescador que en nuestra reunión hablo de la confianza entre el poder popular, la sentí en los jovenes que abrazan su compromiso de futuro en la construccion de una cultura para la emancipación, lo palpé en la manera como la mujer comunera distribuye su amor como una hoguera definitiva entre las entrañas de su maternal entrega y la calidez combatiente de de su ser multiplicado. Es eterno retorno de una semilla ancestral plantada por Guaicaipuro, por Miranda, por Bolivar, por Manuelita, por Zamora, por Argimiro Gabaldon. El Gigante aun comanda nuestras tropas de toparquistas y nos señala el camino a la victoria. Viva el pueblo invencible de Bolívar y Chàvez! POR: NELSON URES

UN MENSAJE PÓSTUMO A HUGO CHÁVEZ

MARTA HARNECKER 6 MARZO 2013. ¡Quién iba a pensar querido Hugo que el hombre lleno de vitalidad que conocí hace algo más de 10 años en un avión que nos conducía hacia el Vigía, y que combinaba maravillosamente humanidad y sentido político, iba  a partir un día tan cercano a otra morada! ¡Un hombre con tanta, tanta energía y con tantos, tantos proyectos por realizar! Se que el tiempo te apretaba como una camisa estrecha cuando tenías la eternidad por delante, me imagino tu angustia cuando supiste que tenía los minutos contados. Me pregunto una y otra vez por qué ese vendaval que te llevo a la historia te jugó una tan mala pasada, por qué perdiste esta batalla cuando rendirte no estaba en tus planes. Me imagino cuántas cosas pasaron por tu mente antes de partir: los momentos de tu vida en los que te sentiste invadido por el amor de tus seres queridos y por el inmenso amor de tu pueblo y muchos otros pueblos del mundo; las decisiones que tomaste y que ahora, en una nueva perspectiva, tal vez no tomarías; los ritmos de los procesos que acelerarías y aquellos que impulsarías más lentamente; las ganas de tener más tiempo para curar heridas que causaste sin querer. Habrás pensado más de una vez en cuán importante es construir una dirección colectiva para asegurar la continuidad del proyecto por el cual has dado la vida. Habrás pedido tiempo para completar esa tarea. Estoy segura que hay algo que tiene que haberte reconfortado inmensamente y es la reacción de tu pueblo: constatar cómo había madurado en todos esos años en que fuiste su conductor, cómo había logrado mucha mayor unidad de la que nunca antes había existido, cómo –ocurriese lo que ocurriese— tú estarías siempre presente en su corazón. Querido presi amigo, ten la certeza que tu vida no ha sido en vano, tus palabras, tus orientaciones, tu entrega ejemplar a la causa de los pobres, servirán de brújula para tu pueblo y para los pueblos del mundo, y serán nuestro mejor escudo para defendernos de los que pretendan destruir esa maravillosa obra que tú empezaste a construir. Yo siempre he dicho que hay que medir al proceso revolucionario venezolano no tanto por las medidas transformadoras adoptadas —que son muchas—, sino por el crecimiento del sujeto revolucionario, y esa obra es ¡tu obra! El proceso podrá tener muchas debilidades —y tú sabes con cuánto dolor yo te abrumaba haciéndotelas notar—, pero lo que tú has logrado con tu pueblo, eso ¡nadie lo podrá borrar jamás! Nota: Nos pareció importante publicar esta carta de nuestra Amiga Marta, a dos años de aquel día que paralizó en tristeza al país.